Ideas al papel

Viale lanza libro sobre la cuestión agraria en Argentina

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El diputado nacional por Entre Ríos Lisandro Viale, del Partido Socialista, lanzará en los próximos días su libro “El dilema de el campo en la Argentina de hoy. Una mirada desde el socialismo” editado por Prometeo.

En su libro, Viale revisa el problema agrario en la Argentina desde sus orígenes, sin desdeñar el análisis del conflicto que se arrastra desde hace tres años.

“La eclosión posterior a la resolución 125 fue el emergente de un problema de larga data, y asegura que no se resolverá si no se enfrenta lo que denomina "el dilema de el campo", comenta el diputado en su libro.

"Si en la década del 90, con baja rentabilidad, desaparecieron más de 100.000 productores, la década del 2002 hasta hoy, con alta rentabilidad, contabiliza la pérdida de otros 60.000”, señala.

Y añade: “si aún cuando el campo anda bien se caen del sistema sus componentes más frágiles, y si queremos producir más pero con muchos productores –y no un “desierto verde”– ¿cómo resolver ese dilema?”.

El dilema se resuelve, según Viale, "en primer lugar, comprendiendo que el campo no es una totalidad homogénea sino una pluralidad de sectores e intereses en pugna; en segundo lugar, que el problema agrario no es sólo un problema de economía, sino humano, social, cultural y ambiental; en tercer término, que sólo puede abordarse a través de una política agraria que no trate como iguales a quienes no lo son".

El trabajo cuenta con prólogo y epílogo respectivamente a cargo de Silvia Cloquell y Eduardo Azcuy Ameghino, dos de los más prestigiosos académicos e investigadores en materia agropecuaria de la Argentina.

También incluye las propuestas que Viale ha plasmado en su labor parlamentaria en relación con la problemática abordada, y el debate sobre una Ley de Arrendamientos.

En este aspecto en particular se cuenta con la participación, entre otros, de Fernando Pino Solanas y Eduardo Buzzi.

Para Cloquell, el libro “coloca en el centro del conflicto la tensión permanente entre la economía y la sociedad, conflicto que desde la mirada socialista se alimenta de la desigualdad en la distribución de la tierra y en la distribución social de las riquezas que la tierra y el trabajo generan”.

En el prólogo, asegura que “el autor interpreta la existencia real de un enfrentamiento que rompe con virulencia entre sectores del campo y el gobierno por las llamadas retenciones. Una medida económica que no percibió la heterogeneidad del mundo rural”.

“El conflicto estalla y junto con él los asuntos no resueltos desde hace más de cien años. Los lectores encontrarán en las páginas de este libro muchas de las respuestas a estas preguntas. En ellas se plantean las contradicciones y las posibilidades de la política agraria. Lisandro Viale rescata la labor parlamentaria para el sostén de una democracia ambiental y social revirtiendo la tendencia de una agricultura sin agricultores”, concluye.

Azcuy Ameghino, por su parte, considera que “Viale produce uno de los mayores aportes de su trabajo, al señalar un principio tan simple como revulsivo y trascendente: no todo El Campo es lo mismo”.

Desde esta perspectiva, señala en el epílogo, “organiza su estudio partiendo del problema del uso y tenencia de la tierra –incluida su extranjerización–, para desarrollar posteriormente el análisis de las cuestiones ambientales, el papel del Estado, el comercio exterior y la conflictividad social agraria, en particular la relacionada con la discusión por las retenciones a las exportaciones de granos”.

Para Azcuy Ameghino, “como este libro lo demuestra, en la Argentina existe una cuestión agraria, que no tiene que ver con situaciones y circunstancias ya anacrónicas, sino con la vigencia de la gran propiedad territorial –cuando la tierra, como el resto de la naturaleza, se revela cada vez más como un patrimonio de toda la sociedad- y, sobre todo, con la agudización y las nefastas consecuencias del proceso de concentración del capital que continúa despoblando el agro, excluyendo medianos y pequeños productores, estancando las riquezas, y profundizando la transformación del que fue un rico (aunque siempre injusto) tejido social agrario en un desierto verde, donde reina el monocultivo”.

Fuente: El Enfiteuta

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