El Ministerio de Agricultura dijo que dispuso una zona de vigilancia de más de 10 kilómetros alrededor de la granja en la localidad de Egham, a unos 50 kilómetros del último brote confirmado en agosto. Las autoridades veterinarias ordenaron el sacrificio inmediato del ganado cuestionado.
El nuevo caso se produjo menos de 24 horas después de que veterinarios expertos de Estados Unidos acordaron declarar a Gran Bretaña libre de fiebre aftosa desde el 9 de noviembre y levantar la veda sobre sus exportaciones de carnes, productos lácteos y animales vivos, que fue impuesta luego de la aparición de la enfermedad en dos granjas en julio y agosto.
Gran Bretaña sufrió un fuerte brote de fiebre aftosa en 2001, cuando más de seis millones de animales tuvieron que ser sacrificados. El brote golpeó fuertemente a la agricultura y al turismo, costando a la economía unos 8.500 millones de libras esterlinas (17.000 millones de dólares).
La fiebre aftosa es una enfermedad altamente contagiosa que genera pérdidas de peso del ganado, restando productividad.
El primer ministro Gordon Brown presidirá el miércoles por la tarde una reunión del comité de emergencia para discutir el brote.
Fuente: El Cronista Comercial