Uruguay vuelve a comprar carne de Brasil

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Uruguay decidió suspender el embargo generalizado a las importaciones de carnes bovina de Brasil, con motivo de los casos de fiebre aftosa registrados desde octubre pasado. La restricción se limitará a partir de hoy a los estados de Mato Grosso do Sul, Paraná y San Pablo, según comunicó al gobierno brasileño el ministerio de Agricultura uruguayo.Es el primer país en suavizar el embargo a las carnes de Brasil como consecuencia de los casos de aftosa confirmados desde el 10 de octubre pasado fue Israel.IndonesiaEn esa dirección, otra medida favorable a Brasil fue la retomada de las importaciones de soja y derivados por Indonesia, suspendidas el pasado 14 de octubre.El país prohibió la compra de los productos por temer la contaminación de la fiebre aftosa, pero fue convencido por las autoridades brasileñas de que la restricción no tenía respaldo técnico.También el chocolate sufrió las consecuencias de los focos de aftosa.De acuerdo con Iván Ramalho, secretario del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior brasileño, la Argentina exige que el producto tenga certificación de que proviene de áreas libres de aftosa. Según afirmó el funcionario en Rio de Janeiro, las exigencias argentinas "no se justifican".Otro focoLa detección ayer de un nuevo foco de aftosa en Brasil, en el estado de Paraná, podría generar una mayor demanda de carnes en la Argentina.El brote afecta a un establecimiento con más de dos mil animales, ubicado en el distrito fronterizo con la Argentina y Paraguay    Un primer foco de fiebre aftosa fue confirmado en el estado brasileño de Paraná (sur) en una hacienda con 2.212 animales, informó el Ministerio de Agricultura y Pecuaria en una rueda de prensa, mientras autoridades locales niegan la existencia de la enfermedad.La propiedad se encuentra dentro de una zona de once fincas que están bajo control sanitario desde noviembre pasado, cuando se informó de cuatro posibles focos que no llegaron a ser confirmados, según el Ministerio.Paraná, fronterizo con Argentina y Paraguay, es vecino al estado de Mato Grosso do Sul, donde entre octubre y noviembre pasados fueron confirmados 21 focos de la fiebre aftosa, lo que provocó un embargo de 50 países a las carnes brasileñas y pérdidas por unos 300 millones de dólares en exportaciones.El secretario de Defensa Agropecuaria del Ministerio de Agricultura, Gabriel Alves Maciel, dijo que el foco está ubicado en el municipio de Sao Sebastiao da Moreira, donde ya hay barreras sanitarias a causa de las sospechas previas.Esta vez se trata de un brote diferente, no la confirmación de alguna de esas cuatro sospechas, aclaró el portavoz del Ministerio. "Nuevos hechos relacionan la vinculación epidemiológica y serológica positiva. Por eso reconocemos la situación como caso de fiebre aftosa", manifestaó Maciel.Todos los animales de la propiedad fueron estudiados, incluidos 200 provenientes de Mato Grosso do Sul. De ellos, el 22 por ciento reaccionó a las pruebas de sueros hechas en el laboratorio, explicó el Ministerio en un comunicado posterior a la rueda de prensa.Maciel afirmó que la confirmación del foco no deberá ampliar el impacto económico ya sufrido por Paraná, pues el 90 por ciento de los países que cerraron sus mercados a la carne brasileña ya había incluido a este estado vecino a Mato Grosso do Sul.El gobierno de Parana tendrá que decidir el destino del rebaño, que podría ser sacrificado y enterrado o llevado a mataderos para ser aprovechado en la zona sin transportar la carne fuera de los municipios bajo vigilancia sanitaria."Si optan por el sacrificio de los animales, el retorno a la situación sanitaria anterior puede ocurrir en seis meses. Si la decisión es llevarlos al matadero el estatus sólo podrá ser alcanzado en 18 meses", explicó.

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