El gobierno uruguayo destacó el miércoles pasado que la apertura del mercado se dio como consecuencia de la solicitud que el presidente Tabaré Vázquez había hecho a Bush, durante una conversación mantenida en diciembre.
Como resultado de insistentes gestiones de Uruguay ante el gobierno de Estados Unidos, la administración de Barack Obama dispuso el mecanismo para habilitar el ingreso de carne ovina uruguaya al mercado norteamericano. Pero no fue el nuevo jefe de Estado de ese país el responsable de la medida, sino una herencia dejada por el saliente George W. Bush.
Luego de ese diálogo por teléfono, el canciller Gonzalo Fernández se había entrevistado en Washington con el entonces secretario de Agricultura, Ed Schaffer, y con otras autoridades. En esas ocasiones, las autoridades orientales habían confirmado avances significativos en la gestión.
"Como fruto de estas negociaciones, se ha dictado en Estados Unidos la norma para el ingreso de carne ovina uruguaya a ese importante mercado", destacó el gobierno de Vázquez en una declaración. Se aclaró que "el proyecto normativo se encuentra listo para su publicación en el Registro Federal" y que ahora "se aguarda el cumplimiento de los plazos correspondientes para que dicha medida se haga efectiva".
De esa forma, Uruguay quedó en condiciones de exportar carne ovina madurada y sin hueso a EE.UU., aunque deberá aguardar que al publicarse la norma norteamericana corra el plazo para descargos de interesados. En el 2008, la carne ovina uruguaya había superado las exigencias sanitarias que podían impedir su ingreso en ese mercado.
La Nación