“En el caso de trigo ha sido algo variado, dependiendo de los materiales. Hay algunos que han tenido mejor comportamiento que otros, porque al momento que se produjeron las condiciones climáticas adversas estaban en un estado fenológico que no los afectó y continuó su ciclo normal, llegando al final con un buen resultado. Se produjeron rendimientos desde 17 quintales en algunos lotes y en otros se tuvo un poco más de suerte, se lograron hasta 43 quintales. A pesar de lograr estos máximos, lamentablemente el precio que hoy tiene el trigo no deja que le cierren los números al productor. En campo propio, dependiendo de la tecnología que se le haya incorporado, estamos alrededor de los 38 a 40 quintales de costo, entonces a ese productor le queda muy poco beneficio, ni que hablar aquel que no obtuvo ese rendimiento” comentó Dechanzi.
Según el profesional, es una campaña de quebranto para el productor, cuando “en años anteriores el productor optaba por tomar posición al momento de la siembra fijando un precio a futuro. Mientras que en el presente ciclo, en la siembra había valores de hasta 180 dólares y de haber tomado esa posición hoy el resultado hubiese atenuado un poco. Lamentablemente hoy con el precio que ronda los 110 dólares, con los descuentos de flete y demás, prácticamente el productor recibe 80 pesos por quintal, es decir un valor muy bajo”.
Financieramente el productor llega a esta campaña de granos gruesos complicado, ya viene de la campaña pasada de la soja, “aunque los rindes no fueron malos, pero el incremento de los costos de producción venían dejando un resultado económico malo y ahora con estos valores, lamentablemente los números son muy malos. Hay productores que están pidiendo insumos, financiamiento, y lamentablemente es una situación muy complicada” señaló.
El clima hoy acompaña al desarrollo de los cultivos, indica el Ing. Dechanzi. “Se han producido lluvias importantes en la zona, principalmente en el caso de maíz están los lotes ya en floración y se produjeron lluvias desde 50 a 70 mm, lo que vino muy bien. Climáticamente esta campaña viene bien, el estado es óptimo, pero veremos cómo los precios se acomodan al momento de la cosecha. Es una incógnita”.
En este sentido, el profesional de la cooperativa de la localidad entrerriana de Ramírez comentó que debido a los costos de implantación del maíz y a partir de la sugerencia técnica, el productor se ha volcado a la elección de los lotes, sin arriesgarse a la implantación del cereal en cualquier campo como años anteriores cuando los costos eran diferentes. “Antes el productor sembraba, sin tener en cuenta detalles puntuales, por lo que hoy le estamos recomendado que seleccionen los lotes que van a sembrar. Esto llevo a que el maíz se concentre en zonas del departamentos Diamante y Victoria, no tanto así en zonas marginales donde lo que se está haciendo es principalmente para consumo (silo, destinado al tambo o a engorde de hacienda)” dijo.
La siembra de soja avanza a paso firme en la provincia, en particular en la zona algo adelantada respecto a ciclos agrícolas anteriores. Para el Ing. Dechanzi, “las condiciones climáticas favorables provocaron el adelantamiento de la cosecha de trigo y el productor fue con la sembradora detrás de la cosechadora. Se están destinando los mejores lotes. Hay zonas en que han quedado lotes sin sembrar, ya que no hubo acuerdo entre los propietarios de los campos por los valores y los altos costos de producción”.
En este sentido, el profesional ejemplificó que para “una soja estamos hablamos de 18 quintales de costo, entre insumos, fletes, gastos de comercialización, etcétera; sin sumar el costo de arrendamiento que ronda los 7 quintales, sumando prácticamente 25 quintales que es el promedio publicado por la Bolsa de Cereales de Entre Ríos. El dato brindado por la Bolsa es a partir de un rinde promedio de 28 quintales en la provincia, que se ha dado en los mejores años, mientras que años anteriores hemos logrado un promedio de 23 quintales. Con ese rinde, el productor produce a perdida”.
De la redacción de Campo en Acción