Dando continuidad al mismo, días pasados se llevó a cabo la actividad denominada “Tranqueras Abiertas” visitando el establecimiento de uno de los productores participantes del curso (Félix Vila Moret), en Camps.
Los objetivos de la visita fueron establecer un ámbito de encuentro e interacción para fortalecer los conocimientos adquiridos durante la capacitación, interpretar los principales aspectos productivos, económicos y organizacionales de la empresa familiar agropecuaria y generar indicadores a partir de los datos registrados de la misma.
Vila Moret, con el administrador de dichas instalaciones, presentaron el establecimiento y explicaron que la firma se inició en 1987, con la compra de la Estancia Tama por parte de Carlos Vila Moret y de su suego Henning Von Zitzewitz.
Originalmente se desarrollaba la actividad ganadera en parte del campo, dedicado mayoritariamente a la agricultura junto a otros socios contratistas. “En 2005 se construyó el primer tambo y se compraron 100 vacas de diferentes edades de un establecimiento que cerraba. La actividad no era propia en la historia familiar ni se contaba con experiencia alguna en la materia, lo que significó que durante los primeros años, los resultados fueran mixtos, sin lograr un crecimiento continuo, sostenido y atravesando diferentes problemáticas” contó Félix.
“En 2007, ingresó a la empresa el Ing. Beltrán Mihura, como encargado general” recordó el productor, cuyo padre se fue a vivir de manera permanente a Bariloche, aunque continuó con la planificación estratégica y financiera del establecimiento.
La familia Vila Moret invirtió en instalaciones como corrales para recrías y maquinarias (tractores y mixers), logró mejorar los indicadores productivos y la calidad del rodeo de manera sostenida. El tambo fue creciendo, hasta llegar a ordeñar 470 vacas en una superficie de 540 has. En ese momento (2013), se planteó la idea de expandir la producción de leche mediante la construcción de un segundo tambo. La obra, que comenzó en julio de ese año, terminó en marzo del corriente empezándose a ordeñar en mayo. La empresa logró comprar más animales, entre vaquillas preñadas y terneras a inseminar, elevando de esta manera su rodeo.
En su recorrida, los visitantes pudieron observar un alto nivel tecnológico en la mecanización y equipamiento en las nuevas dependencias, instaladas con la idea de mejorar la eficiencia y calidad en las condiciones de trabajo de los operarios.
Si bien son momentos difíciles los que hoy vive el sector, la familia Moret “sigue apostando al trabajo, al esfuerzo diario con la esperanza de que a futuro soplen mejores vientos para la lechería”.
Fuente: El Observador del Litoral