“Observamos el campo con todas las variedades que estamos produciendo para la industria semillera argentina y que han tenido amplia aceptación no solo para el mercado interno sino que también para países limítrofes; y por otro lado los ensayos con variedades promisorias, con sistemas de riego. El campo está muy bien presentado, con una muy buena afluencia de productores y técnicos en un día que nos acompañó climáticamente” señaló el Ing. Hugo Müller, presidente de la Fundación Proarroz.
Se trata de la jornada denominada Día de Campo de Arroz, organizada por la Fundación Proarroz, en el campo experimental de la entidad, próximo a San Salvador. Destinada a productores, asesores técnicos y personas vinculadas con esta economía regional clave en nuestra provincia, durante el encuentro los temas centrales fueron: ensayos comparativos de rendimiento regional, producción de semillas de alta calidad, y método de riego “Control Parcial de Flujo de Agua”.
En tres años de trabajo intenso dentro del campo experimental, según explica el Ing. Agr. Nicolás Galeano, “se ha crecido y mucho en la producción de semillas, creciendo y mejorando todos los años”. En el campo “se produce semilla pre básica y original de Cambá, Pita y Gurí que son las variedades más demandadas”.
Una buena cosecha comienza con una buena semilla. “El motivo del campo experimental es de proveer semillas de buena calidad, justamente estamos buscando que sea una semilla uniforme y con una alta densidad para bajar lo más posible que se pueda los kilos de semilla por hectárea que usa el productor” explicó Galeano.
Por su parte, el Ing. Gustavo Arguissain explicó que en materia de riego para hacer un cultivo más sustentable y quizás rentable es que el control parcial de flujo de agua viene ganando terreno campaña tras campaña. “Funciona bastante bien, hay que cumplir algunas pautas para hacer un buen manejo, pero de alguna manera le está dando un apoyo a los productores para tener una mejor relación de costos, fundamentalmente por un menor costo de riego”.
Este sistema consiste “en tratar de delimitar lo que más se pueda la lámina de agua que se utiliza sobre el cultivo, eso hace que esa lamina genera una presión hidrostática. Si hacemos periodos donde no hay lamina y regamos o bien mantenemos una lámina muy baja, cualquier de esas alternativas lo que permite es hacer un ahorro considerable en el volumen total de agua que damos al cultivo. Estamos hablando que esos volúmenes podemos reducirlo en alrededor de un 30 a 40%, dependiendo un poco de la demanda que hay. El otro complemento que tiene es que con el mismo pozo, con el mismo equipo de extracción de agua podemos aumentar la superficie de riego que y permite de alguna manera amortizar el costo del motor y la bomba en un mayor número de hectáreas lo que de alguna forma reduce los costos de producción. Y, además, lo relevante es que estamos usando menos agua, un recurso cada vez más escaso”.
“Los rendimientos se mantienen, eventualmente podríamos decir que a veces sufren un pequeño incremento. No hay un problema de reducción” señaló el profesional.
En las últimas campañas la resistencia a enfermedades en la agricultura ha ganado terrero y el arroz no es la excepción. Alberto Livore, especialista en arroz del INTA Concepción del Uruguay, comentó que “es un proceso normal, tenemos que preverlo. Normalmente las enfermedades o los patógenos tienen su estrategia para poder superar la resistencia que nosotros les ponemos y en el caso particular del arroz, tenemos variedades de tan alto rendimiento y calidad, como es Gurí, que tiene una debilidad que es su susceptibilidad piricularia”.
En este sentido, el profesional señaló que “durante muchos años hemos trabajado e incorporamos cuatro genes de resistencia y hoy tenemos finalmente una línea de las características de Gurí, es decir que mantiene los rendimientos, hasta los supera, en algunos ensayos de Gurí con una buena calidad. Esta nueva línea todavía no es una variedad, sino que es una línea promisoria que será terminada de evaluar en esta campaña y, de ser satisfactorios todos los resultados, será inscripta durante este año”.
LA CAMPAÑA ARROCERA
La presente campaña arrocera en Entre Ríos “empezó bien, con siembras en fecha en la gran mayoría, posteriormente tuvimos un clima adverso para el cultivo durante parte del mes de noviembre, diciembre y enero. Meses muy llovedores, con temperaturas por debajo de lo normal, falto desarrollo y tenemos un potencial de rinde algo menor que el año anterior” explicó Müller.
El titular de la entidad consideró que, si bien es muy prematuro dar información, “los rindes no son malos” y puntualmente en “departamento La Paz se está trillando con algo más de adelanto, con menor rinde que el año pasado, pero hay que esperar alrededor de 15 días que se generalice la cosecha para tener un dato más cierto”.
En Entre Ríos se dio un aumento de la superficie sembrada, aunque “no es un número muy importante. Esta zona tiene un historial arrocero, pasamos de 68.000 a 74.200 hectáreas sembradas este año, básicamente en detrimento de la soja. Hace 15 años atrás plantábamos alrededor de 160.000 hectáreas, se ha dado un poco por corrimiento de algunos productores que habían dejado de plantar o plantaban menos viendo los precios del arroz y, al ser un sistema de producción con líneas más estables, muchos productores han vuelto al cultivo” dijo Müller.
Los departamentos que más han crecido en producción arrocera son aquellos “donde la energía eléctrica está generalizada, como es Villaguay y San Salvador que tienen unas 20.000 hectáreas electrificadas. Estos son proyectos que tienen varios años, como Lucas Sur, Lucas Sur segunda, Chañar I, Chañar II, Gral. Campos, San Salvador, y el resto no despega a la espera de las inversiones que haga el Gobierno en materia de infraestructura para montar energía eléctrica y así poder transformar el uso de gasoil, combustibles fósiles, en energía eléctrica” sostuvo.
Los departamentos más afectados son los del sur de la provincia, según comenta el titular de la fundación, puntualmente “los departamentos de Gualeguaychú, Concepción del Uruguay y Colon, además muy fuertemente Concordia que ha pasado de 12.000 a 2.000 hectáreas, el sur del departamento Federación que tiene posos y parte del departamento Federal. Para esta zona hay una noticia promisoria que es que se iniciaron las obras del proyecto Redomón La Querencia Paso Miraflores que va a electrificar toda la zona norte del departamento Concordia, sur de Federación y posiblemente va a incorporar unas 6.000 hectáreas al sistema eléctrico”.
COMERCIALIZACIÓN
En materia de comercialización, Müller comentó que “el país ha ganado una licitación en el mes de diciembre con el sobrante de la campaña pasada a Irak”, media carga del barco se realizó en Concepción del Uruguay y el restante en el Paraná de las Palmas, abajo del puente Zárate - Brazo Largo. A su vez, agregó que “se ha ganado una licitación en Cuba para cargar en los próximos días. El arranque de la campaña se da con negocios, obviamente los precios son inferiores, el arroz no ha escapado a la mayoría de los cereales y oleaginosas en la baja de los precios, aunque ha tenido una baja más moderada. Los precios históricos y en dólares no son malos. El atraso cambiario y los costos, algo bien conocido de que todas las economías regionales están sufriendo y que el año pasado fue morigerado por la devaluación del mes de enero, mientras que este año prácticamente ha vuelto con un gran atraso cambiario y eso seguramente va a repercutir en la economía del productor”.
De la redacción de Campo en Acción