Fuerte demanda

Trigo: se confirma la escasez mundial

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Muchos productores enfrentan dudas respecto de cuál será el resultado final de la campaña de trigo, al considerar las turbulencias financieras mundiales y el tratamiento que recibirá el cereal por parte del Gobierno.

Javier Buján, presidente de la corredora Kimei, da una respuesta optimista a estas dudas. Afirma que "el mercado internacional del cereal muestra ajustes importantes en la producción y hay problemas de calidad en el trigo duro de EE.UU.". Ambos factores asegurarían valores sostenidos en los próximos meses.

En el plano interno, el corredor espera un área sembrada semejante a la del año pasado, con una producción que puede llegar a 15 millones de toneladas. Si esa fuera la producción final, Buján no espera una nueva intervención del Gobierno en el mercado, aunque no descarta lo contrario si la cosecha cayera a 11/12 millones de toneladas.

Por el lado de la demanda, el operador admite que Brasil protesta, pero no se aleja del todo de nuestro producto. Sucede que sus agricultores también enfrentan serios problemas de falta de humedad para sembrar en los Estados del sur, a lo que se agregan pésimas condiciones económicas. "Los productores de granos están muy complicados en Brasil. Los sojeros de Mato Grosso deben recorrer 2000 kilómetros con sus granos hasta el puerto y entregan una de cada dos sacas de grano para pagar el flete, por el encarecimiento del petróleo y la caída del tipo de cambio", observa Buján.

Brasil deberá seguir comprando en la Argentina, y eso es posible porque los siete millones de toneladas de trigo declaradas por los exportadores no son sinónimo de que se hayan transformado en ventas efectivas. "Para concretar los embarques faltantes, los exportadores deberán bajar los precios FOB, lo que no ha ocurrido pese a la baja de los valores FAS, aspecto que están reclamando los importadores brasileños", señala el corredor.

En función de todo lo expuesto, Buján considera que los 105 dólares que se ofrecen para el trigo en la época de cosecha constituyen un valor conveniente para ir comprometiendo una parte de la producción con forwards o venta a término de un futuro o un put. "Asegurarse los gastos - por ejemplo 20 quintales por hectárea- con precios por encima de los 100 dólares por tonelada da una buena rentabilidad al agricultor. Luego puede especular con subas en un mercado ajustado con el resto de la producción", propone.

Las turbulencias financieras mundiales no tendrían, por el momento, gran impacto en los mercados de granos. "Hay commodities, como el maíz, que tienen un nuevo piso de precios porque EE.UU. destinará el equivalente a tres cosechas argentinas a la producción de biocombustibles que reduzcan su dependencia del petróleo", calcula Buján. Mientras tanto, en el mundo se ve que la demanda de granos sigue creciendo, lo que aleja las posibilidades de bajas abruptas. "El único nubarrón en el horizonte es el nivel de la tasa de interés en EE.UU. y en Europa. Si continuara subiendo, alejará un tanto a los fondos de inversión de los mercados de materias primas para volver a las plazas financieras", concluye Buján

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