Tras finalizar la cosecha de trigo en suelos entrerrianos, el acopio de la entidad cooperativa “está operando muy bien y superó lo calculado. Estamos recibiendo aproximadamente un 20% más de lo que proyectábamos, se han acercado más productores, posiblemente quizás sea por el problema de comercialización y la falta de entrega” explicó a Campo en Acción el Gerente General de la Cooperativa Agrícola, Ganadera y de Servicios Públicos Aranguren Lda. (COOPAR), Alberto Frangi.
Los ejemplos abundan, pero “los rendimientos en la zona han sido bastante dispares, se obtuvieron rindes mínimos de 7 a 8 quintales y máximos de 30 a 35 quintales, estos en campos buenos y donde hubo buenas lluvias. Hubo un hongo que atacó al trigo y en determinados lotes no rindieron prácticamente nada. Podríamos decir que acá el promedio es de 27 quintales” señaló el cooperativista.
Los problemas de calidad están a la orden del día en el trigo que se cosechó en la zona a la cooperativa, debido al bajo peso hectolítrico y baja proteína. Frangi explicó que “la exportación está exigiendo 76 de PH y 10,5 de proteína, mientras que en la zona hemos obtenido máximos de 74 de PH y proteína 9,5.
Realizamos varios análisis y hemos podido vender algunas partidas no pero muy grandes, con menor proteína pero en este momento la exportación y los molinos están exigiendo calidad, por lo que se está complicando y el productor necesita vender. Con estas exigencias de calidad se nos está dificultando para comercializar, cuando el productor tiene sus compromisos ya sea en los bancos, tiene que pagar la trilla y los fletes”.
Acerca de si hubo castigo en los precios que se pueden conseguir, Frangi comentó “no entiendo porque teniendo un Fas Teórico de casi 180 dólares, la exportación está ofertando 125 o, en el mejor de los casos, 130 dólares. Es una lástima que esos 50 dólares que hay aproximadamente entre el Fas Teórico y lo que se está pagando, no lo perciba el productor en un año donde le está haciendo tanta falta”. A su vez, sostuvo que “el productor cuando empezó a sembrar el trigo tenía un precio que rondaba los 180 dólares y en base a eso sembró, hoy están ofertando 125 dólares. El productor está muy estrecho, no gana plata; a lo que se le suma que en esta producción no tiene calidad por lo que no se puede, por el momento, comercializar. Aunque considero que dentro de poco seguramente se comercializará con algún castigo por la falta de proteína y pH, pero hoy es cuando el productor está necesitado plata así que lo complica bastante por los gastos que tiene de la cosecha gruesa”.
De la redacción de Campo en Acción