Raúl Milano, director ejecutivo del RosGan, analizó la nueva tendencia. “Hay falta de confianza”, advierte.
El año empezó con una mayor actividad en los mercados ganaderos de la mano de la reactivación del consumo interno de carnes. Y como el stock se recuperaba pero todavía seguía golpeado con la fuerte liquidación de vientres de 2009, los precios también subían y permitían enfrentar el incremento de costos.
Pero ahora volvieron a aparecer señales de enfriamiento en el negocio ganadero. “El novillo se vende bien, pero me llamó la atención la dificultad de la comercialización en las categorías más pesadas; una reacción propia de cuándo hay incertidumbre y falta de confianza”, le contó a punto biz el director ejecutivo del Mercado Ganadero de Rosario (RosGan), Raúl Milano, al analizar los resultados del último remate televisado realizado el jueves y viernes pasado en la Bolsa de Comercio de Rosario.
Según el relevamiento de precios del remate, en las categorías más pesadas se pagó por vacas de invernada un promedio de $5,39 y por la vaquillona de invernada un promedio de $8,57. Por las vacas y vaquillonas con garantía de preñez se pagó en promedio de $3000.
“Los vientres no se venden. Hay problemas de costos en la cadena y falta de confianza en el futuro económico y por eso no hay inversión en el largo plazo como lo es la vaca”, resaltó Milano.
Como dato, al director ejecutivo del RosGan le pareció preocupante que “casi un 40% de lo que se puso a venta en vientres no se pudo colocar,una cifra poco común en nuestro mercado".
El directivo recuerda que “entre los remates del RosGan que se realizaron de febrero a junio los precios se han mantenido estables en el tiempo en términos nominales, en términos reales esta situación implica un deterioro de la rentabilidad producto de la inflación”.
En ese sentido, contó que el criador es quien más está percibiendo esta caída de la rentabilidad dado que después de la fenomenal recuperación de precios, en un casi 200% entre noviembre de 2009 y junio de 2012, ahora esta estabilidad le implica un claro retroceso en su rentabilidad.
“El invernador está lidiando con el incremento del principal insumo que es el ternero (que, como ya dijimos subió un 200%) y el incremento del resto de los insumos que necesita para producir como el personal, pastura, rollo, maíz, gas oíl, y alambre”, completó Milano.
Con respecto al último remate del RosGan, para los terneros, por el contrario, se vendió el 90% de lo que se remató y el precio mínimo fue de $9,40, llegando el máximo a ser de $13 con un promedio de $11,74. En lo que respecta a las terneras, el mínimo fue de $10,05 y el máximo $12,40, con un promedio de $11,06.
Finalmente, en lotes mixtos, el mínimo fue de $ 7,95 y el máximo de 12,75, con un promedio de 11,17. En total la oferta de estas categorías fuertes de la invernada superó las diez mil cabezas, sosteniendo la oferta en la época post zafra del ternero.
En tanto que por los lotes de novillos de 1 a 2 años se pagó un promedio de $9,93, por los de 2 a 3 años $8,85 y por los de más de 3 años $7,91 de promedio. Y por último, en la categoría Holando por los novillos se pagó $7.52 en promedio y por los terneros Holando $8.57.
Fuente: Punto Biz