Diferencias

Tras el paro, los ruralistas lo dejan solo al Melli con las pancartas

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Los dirigentes, que advierten una baja de la popularidad, a la par de la caída de la soja, acusan de haber impulsado el último paro agrario, que no tuvo adhesión. La interna se agrava con la crisis económica.

Bajó el precio de la soja. Bajó la cantidad de gente que va a los actos. Bajó el tono de los discursos. Y también bajó la popularidad de los dirigentes rurales. Por ahora, lo único que sube en el pequeño mundo de la Mesa de Enlace y sus alrededores son las facturas que se pasan entre ellos. Las críticas son despiadadas y el más castigado es Alfredo De Angeli, la cara de la guerra gaucha. En ese contexto, la comisión que une a las entidades del agro se mantiene en pie sólo porque los socios siguen pidiéndoles a sus presidentes la unidad del sector.

El primer blanco de los dardos venenosos es De Angeli, que ayer se mostró con dirigentes sociales y diputados de la oposición para exigir la derogación de los superpoderes (sin la compañía de ningún otro dirigente rural). En la Sociedad Rural y en Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) creen que es hora de que el entrerriano pase a un segundo plano y le cargan la responsabilidad de haber empujado a la Mesa de Enlace a una medida de fuerza que no consiguió grandes adhesiones. "La gente se cansó de De Angeli", le aseguraron a este diario, en las últimas horas, dos dirigentes de esas entidades, aunque prefieren, por ahora, mantener las diferencias abajo de la mesa.

"Hay que pasarle factura a Bush, no al Melli", respondió Juan Echeverría, número dos de la Federación Agraria de Entre Ríos, poniendo el foco en el colapso financiero internacional. Pero admitió que todavía están pendientes los debates más profundos. "No es un momento de joda. Ya no hay plata para repartir. Ahora hay que discutir lo de fondo. Nosotros queremos un país con un fuerte mercado interno, no uno agroexportador. Si la Mesa de Enlace no defiende a los pequeños y medianos productores, entonces no tiene sentido", advirtió. Otro dirigente muy cercano a De Angeli señaló que éste está "muy contrariado" y que ve con muy malos ojos que la Mesa de Enlace no haya definido ni siquiera un plan de acción.

La reunión de la Mesa de Enlace del último martes terminó con una conferencia de prensa donde se difundió un mensaje conciliador con el Gobierno. Pero empezó con una ausencia de peso: Mario Llambías. El jefe de CRA había decidido pegar el faltazo para hacer notar su malhumor. Sólo acudió ante un pedido insistente de Hugo Biolcati, de la Rural.

"Mario se cansó de que lo busquen los medios. Antes eran Buzzi y De Angeli. Pero ahora también se les sumó Biolcati, que un día sale durísimo contra el Gobierno y otro día habla bien de Cristina. Mario piensa que el productor ya no entiende de qué le habla la Mesa de Enlace. Él cree que el productor quiere que le hablen de producción, no de superpoderes", explicó un dirigente de confianza de Llambías.

La Federación Agraria y CRA se disputan en la pampa húmeda la afiliación de los autoconvocados. Por ahora, gana FAA. Y eso, claro, genera asperezas. Los autoconvocados, justamente, son los otros chivos expiatorios de Sociedad Rural y CRA. Biolcati los critica con dureza. Y Llambías, directamente, los ignora.

"Nosotros no convocamos a los actos: fue la Mesa de Enlace. En mi opinión personal, es la hora de poner el hombro. Ya no hay que hacerse el malo. Además, me parece que ahora que perdimos protagonismo es la hora de solucionar los temas hacia dentro", indicó José Bustingorri, coordinador de los autoconvocados bonaerenses.

Los ruralistas cada vez hacen menos esfuerzo por esconder las diferencias. La temperatura sigue subiendo. Los tiempos de euforia quedaron atrás. Al campo, de pronto, se le corrió el pronóstico del clima, y se le vino la tormenta.

Fuente: Crítica de la Argentina

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