Trabajadores rurales de la actividad frutícola cortaron ayer en cinco puntos la ruta nacional 22, en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, en reclamo de mejoras salariales, lo que impidió el paso de camiones con fruta y provocó importantes demoras en el tránsito de vehículos.
Los cortes de rutas se produjeron en una franja de 200 kilómetros en distintas localidades vinculadas con la actividad frutícola, donde también se concretaron bloqueos de galpones de empaque.
El reclamo de los trabajadores agrupados en la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) apunta a una mejora salarial del 60,7%, que hoy continuaría en análisis con el sector empresarial y productores en el marco de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la Nación.
Los cortes intermitentes se produjeron sobre la ruta nacional 22, a la altura de las localidades de Chimpay, General Enrique Godoy y Cervantes, además de un corte en la ruta provincial 151, a la altura de Cinco Saltos, y en la ruta neuquina Nº 7, en San Patricio del Chañar.
El bloqueo produjo importantes demoras en el tránsito debido al impedimento ocasionado a los camiones frutícolas de avanzar hacia los empaques y el corte, que en algunos puntos se levantó cada hora.
Además, en otras localidades como Cipolletti, Allen, General Roca, Villa Regina, Lamarque y Río Colorado, se bloquearon los accesos a las plantas de empaque de la fruta.
Carlos Figueroa, secretario de Relaciones Institucionales de Uatre, dijo a LA NACION que la medida de fuerza se inició "como consecuencia de la falta de una contrapropuesta salarial por parte de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) y la Federación de Productores de la Fruta".
El primer planteo de los trabajadores rurales se basó en el incremento del salario diario para el personal vinculado con la recolección de fruta, capataces y tractoristas, de 56 pesos la jornada (valor de la temporada 2006-2007) a 100 pesos (78,5%).
El incremento fue rechazado por la parte empresarial, que ofreció 60,48 pesos diarios, y con la mediación del Ministerio de Trabajo se llegó a un compromiso de realizar nuevas propuestas el viernes pasado, sin lograr soluciones del conflicto.
"Nos pidieron que flexibilicemos, y en una reunión con los trabajadores aceptamos bajar en 10 pesos el reclamo, mientras que el empleador no hizo nada", dijo el dirigente al justificar la medida de fuerza que continuará al menos hasta hoy.
Por su parte, desde la CAFI dijeron que la medida de fuerza "ha hecho que se haga imposible cualquier negociación por el tamaño del pedido, que significa un 78,5 % de aumento, y que en el campo argentino nadie lo puede afrontar". Para la patronal, la negociación quedará paralizada mientras se continúe con la medida de fuerza.
Fuente: La Nación