Apelando al mismo formato con que ocho senadores norteamericanos objetaron el lunes 3 de este mes ante el Departamento de Agricultura una posible medida favorable para las exportaciones argentinas, el embajador Héctor Timerman cruzó sus reclamos y comentarios. Lo hizo por medio de una carta, en la que reclamó una oportunidad para "normalizar las relaciones comerciales entre Estados Unidos" y los productores patagónicos.
El signatario de la carta es el número dos de la embajada, José Pérez Gabilondo, ya que Timerman aún no presentó sus credenciales ante el presidente George W. Bush. Pero es parte de su estrategia de responder a cada comentario que las autoridades o legisladores norteamericanos emitan sobre la Argentina o el Gobierno.
El primer receptor de su política fue el senador demócrata Jon Tester, del estado ganadero de Montana. Tester había firmado hace una semana una carta dirigida al secretario de Agricultura, Ed Schafer, en la que objetaba el proyecto que estudia su cartera de levantar parcialmente la veda de importación de carne fresca de la Patagonia. Como reveló ayer La Nacion, también expuso sus "serias dudas" sobre los controles contra la aftosa en la Argentina.
La carta fue firmada por otros siete senadores, todos de estados con importantes industrias ganaderas: los demócratas por Dakota del Norte, Byron Dorgan y Kent Conrad, del Sur, Tim Johnson, y Missouri, Clair McCaskill, y sus pares republicanos por Wyoming, Mike Enzi y John Barrasso, y Nuevo México, Pete Domenici.
La réplica dispuesta por Timerman les llegó a todos ellos, al igual que al secretario Schafer, según la copia de la misiva en poder de La Nacion: "Creo que el USDA [Departamento de Agricultura]debería concluir su proceso regulatorio de modo que podamos normalizar sin demora las relaciones comerciales entre Estados Unidos y esta región de la Argentina".
Según los senadores, la aftosa "continúa detectándose" en el país. Pero la embajada replicó que la Organización Internacional de Salud Animal (OIE, en inglés) "ha reconocido la región del sur de la Patagonia como libre de aftosa sin vacunación en 2002", lo que extendió recientemente a la región patagónica norte, mientras que 2007 declaró a todo el país exento de la enfermedad "con vacunación". Según la réplica argentina, aun cuando el USDA levantara la veda, sería "improbable" que se exportaran carnes desde la Patagonia sur porque "se espera que lo impida la demanda local". "Nuestras únicas exportaciones desde esa región probablemente serían productos de la industria ovina."
Pero la puja entre los senadores y la Argentina se combina con una disputa que une a los poderosos intereses ganaderos de sus estados con el Grupo Estadounidense de Tareas sobre la Argentina (ATFA, en inglés), un lobby cada día más influyente.
Deuda sin solución
El ATFA reclama que el Gobierno ofrezca una solución a los acreedores que rechazaron el primer canje de la deuda soberana en default desde fines de 2001, y desde 2007 combina esfuerzos con los ganaderos para argumentar que la Argentina es indigna de confianza como agente financiero, pero también en lo legal, comercial y sanitario. El vínculo entre el ATFA y los senadores quedó expuesto en una entrevista radial a Tester. Enmarcó su iniciativa como "en defensa de los trabajadores de la agricultura norteamericana", pero luego enfatizó "la importancia de que la Argentina repague su deuda". La réplica diplomática le recordó a Tester que si la administración Bush no levanta la veda, se afectará la imagen de EE.UU., por incumplir el acuerdo fitosanitario negociado en la Ronda Uruguay.
Fuente: Hugo Alconada Mon - La Nación