Hace dos años, en plena pelea contra la Resolución 125, los dirigentes rurales no hubiesen podido imaginar el momento actual: están a pocas horas de que venzan las facultades delegadas -hoy a las 24- a punto de que el Congreso intente fijar un esquema de retenciones más favorable para el sector. Sin embargo, pese a este avance, la Mesa de Enlace está viviendo su momento más crítico. Y hubo amagues de ruptura.
"No tiene sentido seguir integrando la Mesa de Enlace si ésta sólo representa los intereses de unos pocos", disparó ayer el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, quien por primera vez desde 2008 hizo una referencia pública al posible final del capítulo de unión con las demás entidades del sector.
No fue el de Buzzi un acto de fastidio, sino un gesto político cuidadosamente pensado durante el fin de semana, luego de que el viernes a la noche leyera el predictamen que surgió de una intensa negociación entre los diferentes bloques de la oposición, que hoy intentarán imponer su propia receta sobre las retenciones en un plenario de las comisiones de Agricultura y de Economía de la Cámara de Diputados. Si el Congreso no cambia el esquema seguirá el vigente, dice el Gobierno.
En criollo, Buzzi pidió bastante más generosidad que la que contiene ese anteproyecto de ley para con los pequeños y medianos productores. Al amenazar con una ruptura, también buscó neutralizar la presión que ejercen sobre los legisladores los sectores más liberales del agro. CARBAP y grupos de productores "autoconvocados" reclaman el final de todas las retenciones, y hoy se movilizarán al Congreso. La Federación Agraria, que ya movió hacia allí unas 2.000 personas la semana pasada, quiere una "segmentación" del tributo, que implique mejorar la competitividad de los productores más chicos respecto de las grandes empresas agrícolas.
"La condición para que continuemos (en la Mesa de Enlace) es la segmentación y de eso no nos movemos", enfatizó el federado, siguiendo un razonamiento simple: hoy todo el sector paga 35% de retenciones por la soja y la concentración avanza. Si todos pagaran el 0%, las condiciones de competencia entre unos y otros seguirían siendo idénticas y no habría razón para que se altere el rumbo de las cosas. Se estima que desde 2002, con el mejor escenario de precios agrícolas que se haya visto, cayeron unos 60.000 chacareros.
Buzzi cargó especialmente contra el titular de la Comisión de Agricultura, el ex vicepresidente de CRA, Ricardo Buryaile (UCR). "No dio lugar a incluir en la discusión a un sólo proyecto de segmentación", lo acusó. Y le pidió "actitudes más democráticas". Sonó injusto el tono duro de esa crítica, ya que Buryaile se puso al hombro la negociación para acercar posiciones. El predictamen del viernes tenía algunos frutos de ese trabajo, pero que no conforman.
"Yo espero que, pese a algunas disidencias, tengamos un dictamen de mayoría", señaló Buryaile, evitando las polémicas. El titular de la Sociedad Rural, Hugo Luis Biolcati, también trató de aquietar las aguas. "No creo posible un quiebre de la Mesa de Enlace. Si bien tenemos diferencias, esto no significa que no sigamos trabajando por temas en común", dijo.
Hoja de ruta
Esta noche vencen todas las facultades delegadas al Ejecutivo hasta 1994, cuando la reforma constitucional ordenó revisarlas. Debió hacerse en 1999, pero el Congreso las prorrogó durante once años.
El Código Aduanero es una de las leyes más importantes que vuelven a manos del Parlamento. Allí están comprendidas las retenciones, sostén del modelo kirchnerista.
En el 2009 se recaudaron más de $ 32 mil milllones en retenciones. El campo aportó más de la mitad. En siete meses de 2010 el Tesoro recibió $ 25 mil millones por ese tributo.
El acuerdo opositor pasa por rebajar y segmentar
El predictamen que consensuaron los diputados de la oposición, y que intentarán cerrar hoy mismo para aprobarlo en el plenario de comisiones de la tarde, contiene algo de lo que querían los diferentes sectores políticos, aunque lejos está todavía de conformar a todos.
En principio, la iniciativa dedica sus primeros 19 artículos para "fijar en cero %" las retenciones en todos los rubros agropecuarios. Recién en los artículos 20 y 21 dispone que el maíz y la carne vacuna seguirán pagando 10%, de manera decreciente hasta desaparecer en 2013. Y a renglón siguiente define que la soja tributará 30% (apenas cinco puntos menos que ahora), pero que esa retención irá reduciéndose paulatinamente hasta quedar en 10% en 2015.
Que la mayoría de los productores del campo no paguen retenciones era exigencia de la Coalición Cívica. Las excepciones mencionadas apuntan a conformar a peronistas disidentes y radicales, que no querían afectar mucho las cuentas fiscales.
Además, el hecho de que la soja siga pagando 30% permite incorporar la "segmentación" tan reclamada por el socialismo (que de todos modos expresó su rechazo) y la Federación Agraria. En este punto está trabada la negociación: el proyecto propone que la AFIP reintegre las retenciones a "las primeras 300 toneladas" de soja y "a las primeras 1.000 de maíz". De cuanto más generosos sean esos límites dependerá que haya acuerdo.
También el PRO logró colar alguna idea. Por caso, que los productores de soja puedan descontar de 4 a 6% de su facturación bruta de su liquidación de Ganancias. También una idea muy progresista de la macrista Gladys González: que los fideicomisos agrícolas deban pagar Ganancias como cualquier chacarero.
Fuente: Clarín - Matías Longoni