Uno de los efectos del alto acatamiento del paro se observó en el mercado de hacienda de Liniers: al cierre de esta edición, sólo habían ingresado 190 animales, frente a la oferta habitual para un lunes de entre 3000 y 4000 animales.
La máxima tensión de la jornada se vivió en la localidad cordobesa de Leones, donde un grupo de camioneros bloqueó los accesos a la ciudad para impedir el traslado de la cosecha de chacra a las plantas de acopio.
Los camioneros, que tendrían el apoyo del intendente kirchnerista Fabián Francioni, argumentaron que si ellos no podían transportar cargas a puerto, tampoco debían hacerlo los productores que estaban trillando a los depósitos de almacenamiento. "Hasta que la Comisión de Enlace no levante el paro, no pasa nadie", fue la consigna del contrapiquete.
El agro denunció episodios similares en Armstrong, Venado Tuerto, la ruta 89 de Chaco y Paraná, donde los controles de carga crisparon los ánimos de los transportistas.
En Entre Ríos, el titular del Sindicato de Camioneros y aliado de Hugo Moyano, Antonio Alizegui, no descartó un enfrentamiento entre las partes. "En cualquier momento, pasa a ser un estado beligerante. Estamos realmente cansados y creemos que hay un encono especial contra camioneros", dijo el dirigente.
"No podemos garantizar que alguno no se extralimite ante la injusticia que están haciendo, dejando a los compañeros en la ruta sin agua y sin comida", agregó el gremialista, que destacó que "el corte es un atropello contra toda la sociedad".
Fuente: La Nación