Sin tregua

Temen que caiga aún más la cantidad de tambos en el país

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Con un precio de $ 0,73 por litro, como pretendería Guillermo Moreno desde la Secretaría de Comercio Interior, muchos estiman que se está empujando al tambero hacia la agricultura, y provocando una menor producción láctea.

Definitivamente es un mal año para la lechería. A pesar de que los precios pagados al tambero por litro de leche se recompusieron, desde alrededor de $ 0,50 por litro a principios de año hasta un promedio de $ 0,82 en octubre, la cantidad de leche vendida a la industria cayó, en la media interanual de enero a septiembre, un 12,6% según la Secretaría de Agricultura.

A la sequía de verano que azotó a la principal cuenca lechera le siguieron las inundaciones, a fines de marzo. A esto se sumó la intervención en el mercado vía precio tope de exportación de la leche en polvo (hoy en u$s 2.650 contra un precio FOB de u$s 4.500), lo que deprimió los precios internos durante todo el año. Y ahora, la injerencia directa del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien habría pedido a las industrias que bajen 9 centavos al precio pagado al productor como media en octubre, llegando a $ 0,73 por litro. Sin contar esta última medida, la cantidad de tambos en el país ya cayó un 4,2% interanual de enero a septiembre, según datos de Agricultura.

Ahora, según confirma el asesor privado José Quintana "los márgenes se siguen reduciendo, empujando al productor a la agricultura". Según indica, en una zona agrícolo-ganadera como el oeste de Buenos Aires, donde los rendimientos del tambo pueden considerarse cercanos a la media del país, la hectárea de soja y la de tambo dejan igual resultado "pero con una inversión que es cinco veces mayor en el tambo", explica.

Y este momento de incertidumbre, en el que las futuras medidas se comunican telefónicamente, coincide con una época crucial. El productor y vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Néstor Roulet, indicó que "Ahora se esta jugando el 2008, porque entre noviembre y enero el productor decide qué hace con la tierra". Puede sembrar maíz para ensilar y asegurar pasto de invierno para el tambo, o sembrar para cosechar. También puede bajar la inversión en tecnología reduciendo el futuro alimento, lo que resultaría en menor producción de leche. Por eso, tanto desde la producción como desde la industria hoy se oyen voces de alerta.

Fuente: Julieta Camandone - El Cronista Comercial

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