En medio de la escasez de carne en los supermercados de la Capital Federal porque no pueden comprar el producto a los precios sugeridos por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el Gobierno tendría en estudio una medida para quebrar en las próximas horas ese faltante. Restringiría la venta directa de ganado y crearía una zona de exclusión de hasta 300 kilómetros alrededor del Mercado de Liniers para que productores y frigoríficos estén obligados a comercializar en esa plaza la mercadería según los valores oficiales.
Ayer, un cable de la agencia oficial de noticias Télam señaló, sin dar nombres, que dirigentes y gremialistas de ese mercado habían consensuado y elevado al Gobierno una propuesta para declarar a la plaza "zona de exclusión", lo cual le permitiría concentrar la venta de carne hasta "300 kilómetros a la redonda, teniendo como centro el kilómetro 0", además de tener garantizado el 70% del consumo de carne para unos 21 partidos del Gran Buenos Aires más la Capital Federal. Esto se haría prohibiendo la comercialización directa entre ganaderos y frigoríficos dentro de ese radio. La noticia respecto de que la propuesta habría partido del Mercado de Liniers fue desmentida por sus autoridades. "Mercado de Liniers SA niega haber elevado o consensuado propuesta alguna con el objeto de declarar una zona de protección", dijo la empresa concesionaria.
Además de esa desmentida, se conoció el rechazo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa y de diversos dirigentes rurales ante una nueva intervención. "Sería terrible que sucediera esto; sería inconstitucional", sostuvo Néstor Roulet, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Eduardo Buzzi, presidente de Federación Agraria, agregó: "Rechazamos semejante disparate". También se opuso Luis Rodríguez Abínzano, presidente de la Cámara de Consignatarios de Ganado. "Les quitaría trabajo a nuestros asociados", indicó.
No obstante el rechazo, una fuente insistió en que la iniciativa vendría acompañada de una prohibición para vender y adquirir hacienda de manera directa y en ferias hasta 300 km de Buenos Aires. Los productores y operadores situados dentro de ese radio comercializarían así en Liniers con los precios de Moreno, mientras que los supermercados comprarían carne al valor oficial. Ayer, funcionarios de Moreno habrían informado a frigoríficos del Gran Buenos Aires sobre la nueva medida. Quedaría exceptuada la venta para otro destino, como invernada.
Desde que Moreno impuso, en noviembre pasado, una lista de precios para que no se pagara más de $ 2,50 el kilo de novillo, en Liniers cayó más del 40% el ingreso de hacienda. Con negocios concretados a más de 3 pesos el kilogramo, creció la venta directa en más de un 20%. Hoy por allí pasa el 90% de la faena. Liniers retrocedió del 20 al 8% de la matanza total.
Con otra postura, en el sindicato de trabajadores del Mercado, Osvaldo Macri expresó su apoyo a una restricción de la venta directa. "Es la única manera de que entre hacienda (a Liniers)", dijo. Alberto Williams, vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías, también respaldó la idea. "Algo hay que hacer porque hay un mercado de venta directa que está muy caro", afirmó.
Fuente: La Nación