Organiza la Mesa Nacional de Productores de Leche “ante la delicada situación que atraviesa el sector”. Mayor ingreso a tambo no beneficia al consumidor.
Las entidades integrantes de la Mesa Nacional de Productores de Leche, que entre otras conforman las gremiales de la Comisión de Enlace, convocaron “una movilización” a realizarse el próximo miércoles 28 de marzo en la ciudad de Rafaela, provincia de Santa Fe, “ante la delicada situación que atraviesa el sector de la producción primaria”.
Ese día la MNPL espera que los productores asociados expresen “su legítimo reclamo por la situación del precio que perciben por litro de leche, con una actualización insuficiente desde hace un año, mientras los consumidores pagan cada vez más caros los productos lácteos”.
La convocatoria sugiere un doble acto de justicia, uno para que el tambero reciba un mejor precio, el segundo para que el consumidor no se vea obligado a pagar más por la leche que compra en el mercado minorista.
Desde Junín el titular de la FAA, Eduardo Buzzi, se quejó de que “al productor se le sigue pagando 1,50 hace más de un año”. Hay que aclarar que al valor indicado por el presidente de la FAA para un tambo chico -de 1.400 litros diarios- representa ingresos brutos anuales de 756.000 pesos.
Para un tambo mediano de 4.000 litros el ingreso ronda los 2,16 millones de pesos anuales, y para uno grande de más de 8.000 litros, el ingreso supera los 4,32 millones, sin contar otro tipo de bonificaciones.
El federado remarcó que paralelamente “el consumidor paga casi 7 pesos el litro de leche”, lo que implica un gasto mensual de 210 pesos si tomara todos los días un litro de leche, pero como el promedio diario por habitante ronda el medio litro, aproximadamente, el gasto mensual por persona sería de 105 pesos.
Desde la MNPL afirman que se está castigando al productor que podría estar ganando más plata, ya que el consumidor paga muy caro. Entre ambas puntas la pregunta que siempre sobrevuela es “quién se queda con la diferencia”.
Otra forma de ver el problema si se quiere beneficiar al consumidor sería reclamar que se baje el precio de leche en la góndola, sin que aumente el precio de la leche al tambero. De ese modo nadie se quedaría con la reclamada diferencia.
Lo contrario, aumentar el precio al tambero y mantener el precio en góndola -y capturar parte de la renta láctea- no modifica en absoluto el gasto del consumidor, solo favorece a los tamberos. Su reclamo puede ser justo, pero para qué involucrar al consumidor que no se verá beneficiado aparentemente en nada.
Fuente: El Enfiteuta