Una asamblea de tamberos, presidida por los presidentes de las cuatro entidades agropecuarias nacionales, declaró al sector en estado de alerta y movilización, y resolvió acciones de protesta para llamar la atención del gobierno de Cristina Kirchner sobre la profundidad de la crisis de la lechería, que se expresa en el cierre de tres tambos por día.
Antes de las elecciones del próximo domingo, la única medida que se impulsará será enviar lotes de vacas Holando el jueves venidero al Mercado de Liniers, un día de escasa o nula oferta.
"Volviendo a pintar de blanco y negro [el color de la raza]al mercado estaremos reflejando el proceso de liquidación de tambos; será la foto más dolorosa de la situación que vivimos", resumió el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, encargado de exponer una síntesis del debate de tres horas que se hizo ayer en la Sociedad Rural de San Francisco.
Después de los comicios, se repartirá leche gratis entre la gente que concurra a hipermercados de la Capital Federal, Rosario, Córdoba y Santa Fe. Los productores quieren patentizar que reciben una cuarta parte del precio que pagan los consumidores. Con esos valores no cubren sus costos.
Si con estos actos no se logra abrir una instancia de diálogo y soluciones con las autoridades, entonces se evaluará "si el bloqueo de las plantas lácteas termina siendo la consecuencia" de la insensibilidad y los equívocos de las políticas oficiales.
La presencia de Hugo Biolcati (SRA), Carlos Garetto (Coninagro), Mario Llambías (CRA) y Buzzi certificó que la Comisión de Enlace se coloca a la cabeza de los reclamos, algo que se le venía pidiendo o reprochando.