La industria láctea lo ha venido conversando de manera reservada y cuidadosa con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y esta semana tendría su premio: el Gobierno autorizaría un incremento en los productos que rondaría un 2% en promedio.
Alcanzaría en principio a La Serenísima y SanCor, las dos firmas que a fines de 2005 sellaron un acuerdo de precios con el Gobierno. "Todas las semanas hay diálogo con él y en la última reunión dijo que en la próxima (por esta semana) autorizaría el aumento", dijo una fuente, que agregó: "No lo confirmó, pero el 2% puede terminar siendo un promedio; habría más subas para los productos de mayor valor agregado y menos para los otros (de la canasta básica, como la leche fluida)".
En rigor, en las principales empresas están esperando una comunicación de Moreno o, directamente, la convocatoria a un encuentro donde les informe sobre la autorización para la suba. "Por ahí hay una reunión", arriesgó la fuente. Más adelante, en un par de meses, Moreno estaría dispuesto a conceder otro incremento del 2 por ciento. "Esto también ya se está hablando", comentó la fuente.
¿La industria se conforma con una suba del 2 por ciento?, preguntó LA NACION a una fuente. "Eso no es nada; mientras la estructura de precios del Gobierno sigue considerando un valor de la materia prima de 51 centavos, al tambero se le están pagando 80 y más centavos. Pese al aumento, los precios al público van a seguir atados. SanCor y La Serenísima, por ejemplo, están con precios controlados, mientras hay otras industrias que no. Encima, enfrentan un aumento creciente en la mano de obra", indicó.
Según un industrial, por lo menos tendrían que habilitarse alzas de hasta 20% para que las empresas puedan equilibrar los costos de ciertos productos y mejorar su rentabilidad.
"Habría que aumentar mucho; por lo menos un 20%. Lo importante es que se puedan aumentar los productos de mayor valor agregado, como los quesos especiales, yogures y postres, para cubrir otros, como la leche fluida. No hay problemas en tener ciertos productos con precios bajos, pero hay que hacer un ajuste", subrayó la fuente.
Aunque hay estimaciones de que incluso los productos lácteos con precios controlados han registrado incrementos acumulados del 8,5% desde noviembre de 2005, los pedidos de aumentos han sido una constante de las empresas en los últimos meses. "Con la suba de la materia prima y los mismos precios no se puede seguir", se oyó decir últimamente a más de un industrial.
A todo esto, desde la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (Adecua) informaron ayer que habían detectado incrementos entre junio y julio en productos de primeras marcas.
En ese sentido, la leche en cartón pasó de 2,29 a 2,39 pesos el litro; el yogur bebible de un litro aumentó de 2,35 a 2,50, y el queso fresco subió de 20,50 a 22 pesos el kilo. En una importante compañía reconocieron que había habido aumentos.
Mientras aguardan el visto bueno de Moreno, en la industria láctea también esperan la puesta en marcha de la compensación a las empresas que mantuvieron sus precios pese a la suba de la materia prima. Se trata de una promesa que ya tuvo su correlación en una resolución publicada recientemente en el Boletín Oficial, pero que aún no se implementó. La propuesta no convence a todos.
"El Estado habla de subsidios por tres meses, pero ¿después qué?", se interrogó un industrial preocupado por la falta de noticias sobre las compensaciones.
Fuente: Fernando Bertello - La Nación