En una muy breve conferencia de prensa al término del encuentro con el ministro francés de Agricultura, Bruno Le Maire, el ministro de Economía, Amado Boudou, celebró que "el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, haya incorporado como tema prioritario de las reuniones del G-20 de 2011 a la problemática de las materias primas, en particular, las agrícolas". Cabe recordar que en la última reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) se dispuso que la Argentina sea la sede del primer Taller de Trabajo de los ministros de agricultura de los 20 países miembros del grupo.
De la reunión en el Hotel Alvear, también participan representantes del FMI, la Food and Agriculture Organization de las Naciones Unidas (FAO, por sus siglás en ingles) y ejecutivos del Banco Mundial, entre otros organismo internacionales. Antes, Le Maire se entrevistó con el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domnínguez.
Boudou destacó la importancia de debatir el tema de la materias primas agrícolas y reiteró que la posición del Gobierno nacional pasa por "aumentar la producción, mejorar las tecnología para producir más alimentos con tecnología cada vez más amigable con el medio ambiente, y que sean sustentables en el tiempo".
Previamente, el ministro pidió a todos los participantes de la reunión que "tengan en cuenta la posición de la Argentina a la hora de debatir iniciativas para encarar esta importante problemática".
A su turno, el ministro francés Le Maire afirmó en dos oportunidades durante la conferencia que "está en contra de las políticas proteccionistas". Sorprendió al auditorio la declaración del funcionario galo dado que la Unión Europea, y en particular Francia junto a Alemania, mantienen los subsidios a los campesinos, a los sectores de la producción agropecuaria.
Le Maire coincidió con Boudou con la necesidad de incentivar la producción, pero dijo que era importante tener en cuenta el problema del medio ambiente y el uso de productos nocivos. Sobre la actividad agrícola en la Argentina, al ministro confesó que le llamó la atención positivamente el incremento de la producción.
Ante la volatilidad de los precios de los commodities, Le Maire abogó por "transparentar" la comercialización de esos productos y sugirió que el mercado de las materias primas debe ser regulado y controlado como ocurre con los mercados financieros internacionales. En otro tramo, destacó la necesidad de implementar políticas de coordinación internacional respecto de la regulación. A su juicio, el problema de la agricultura es "tan importante o más" que la problemática energética mundial.
Por último, estimó que frente a los países compradores de alimentos más vulnerables, pobres, se podría prever la implementación de un seguro de riesgo que alivie la subida imprevista de los precios de los commodities.
Fuente: Ambito Financiero - Liliana Franco