Entre Ríos

Soja de primavera para mejorar los rindes

Actualidad
Cerca de Don Cristóbal, en el departamento Nogoyá, se desarrolla un cultivar de soja implantado en septiembre. El lote es parte de un ensayo impulsado por Aapresid y el INTA para probar que se pueden mejorar los rindes de la oleaginosa en Entre Ríos.

"Venimos realizando ensayos con soja de siembras tempranas primavera. Esto tenía poca difusión, así que charlando con la gente de Aapresid, decidimos darle más difusión" explicó a Campo en Acción el Ing. Agr. Hugo Peltzer, de la Experimental Paraná del INTA, uno de los especialistas con más experiencia en soja de la región.

Los ensayos a campo tienen por objetivo ajustar la tecnología a las necesidades de cada zona.

La soja se implantó los últimos días de septiembre, entre el 28 y 30. Los materiales son todos de hábitos de crecimiento indeterminado, "que son los que se recomiendan para esta fecha de siembra" apunta el profesional.

Características

Para el ensayo en este lote se utilizaron materiales con grupos de madurez 4 y 5 "con claras ventajas" para los más largos, los del grupo 5, aseguró Peltzer.

"Esas ventajas se acentuarán en la medida en que avance el ciclo. Los cultivares más largos están más atrasados en sus ciclos, por lo que pueden crecer muchos más todavía" expresó.

La meseta

Con rindes un poco bajos y amesetados en relación a otras zonas del país, los técnicos comenzaron a analizar causas y formas "para despegar hacia rendimientos un poco más altos".

"En 12 años de ensayos los máximos rendimientos se han obtenido con siembras de primavera" sentenció Peltzer.

Con ese norte, junto a productores nucleados en la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa definieron los campos y la fecha de implantación, desarrollada en el inicio mismo de la estación de climas templados.

Para tener en cuenta

Para evitarse "complicaciones" el profesional resaltó la elección de los materiales ya que "no anda cualquier cultivar en esta fecha de siembras, hay que ser muy precisos en la elección". También saber elegir el curasemillas y determinar los distanciamientos entre líneas, son aspectos que permitirán expresar la potencialidad de la soja de primavera.

La recorrida por el campo del productor Mario Chiesta concluye. Los rostros expresan satisfacción por la forma en que evoluciona el cultivo estrella del campo argentino.

En febrero, durante la primera quincena, la cosecha determinará los resultados del ensayo que pretende empujar un poco más la productividad de la oleaginosa en Entre Ríos.

Emilio Ruberto – Campo en Acción

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