En este contexto, las medidas que presentó el Gobierno en la semana, con créditos para retener la producción y financiamiento a la molinería, son consideradas como un remedio que no termina de curar la enfermedad: la falta de mercado. Muchos se preguntan si vale la pena arriesgarse a tomar un crédito sin saber qué pasará con el mercado. Hasta hoy, según Gustavo López, de la consultora Agritrend, el 45% de la cosecha 2009/2010, sobre un volumen de 7,5/8 millones de toneladas, ya estaría vendida. Para él, la cuenta da 3,5 millones de t, entre 2 millones de la exportación -acá incluye sólo la nueva cosecha- y 1,5 millones de t de los molinos.
Al margen de los números, los productores cuentan sus estrategias. "Estuve averiguando en el banco (Nación) por el crédito que anunciaron, pero no lo voy a tomar", contó Andrés Miquelarena, productor de Rauch. Allí, tuvo un pico de 6500 kilos de rinde. ¿Qué hizo con la cosecha? Según comentó, por el momento pudo vender un 5% y embolsó un 70%. El resto lo entregó para algunos canjes y a acopios. Con la producción que le queda venderá en función de las necesidades. Federico Ochoa, de Tandil, también embolsó, como ya hizo en otros ciclos, y ahora apuntará a ir "haciendo negocios" en función de oportunidades y necesidades.
Otros productores advierten sobre las elevadas exigencias que algunos compradores han puesto para comprar cereal para exportación. Algunos solicitan elevados porcentajes de peso hectolítrico y proteína.
Mariano Labriola, de Benito Juárez, adoptó como estrategia la de aguantar. "Lo guardé; hay que esperar a vender porque no tenés precio", indicó. "Lo voy a esperar", coincidió Alberto Pereyra Iraola, del CREA Tandil. Este productor antes hacía en la cosecha fina 20% cebada y 80% trigo, pero este año invirtió esa relación.
En este contexto, Sean Cameron, vicepresidente de Aaprotrigo, comentó: "La destrucción del proceso de formación de precios, reemplazado por este pseudoprecio oficial, el FAS teórico, ha llevado a la imposibilidad de venta del cereal y la obligación de almacenarlo en silos, silo bolsas y acopio a la espera de encontrar alguien que lo compre". Según Carlos Puiggari, director de Ipesa, el productor "ha guardado" el trigo "porque no lo puede vender".
Otro dato: para Gustavo Duarte, en la zona del oeste bonaerense, donde hubo varias zonas donde fracasó la cosecha, hay productores que tras haber embolsado intentan "pagar las cuentas" vendiendo hacienda o el maíz que aún tienen de la última campaña.
Otras estrategias
Pablo Romero, del CREA Larroque-Gualeguay, explicó sus pasos. "Quince día antes de comenzar la cosecha, con los rindes proyectados récord para nuestra zona, empezamos a vender el 50% de la producción estimada con decisión, anticipando lo que vendría, con baja de precios y muchas complicaciones para vender y para entregar", expresó. "Tenemos vendido el 50% a US$ 153, lo cual nos deja conformes con los rindes. El margen es excelente", añadió. Según dijo, respecto del resto de la producción, "si aparecen negocios con FAS teórico o similar, los tomamos."
Fernando Bertello - LA NACION