Por segunda semana, el paro del sindicato de obreros marítimos (Somú) sigue hoy afectando la actividad portuaria en el norte del Gran Rosario y no aparecen perspectivas de que se normalice la actividad de exportación de granos y aceites. Pero la situación es tan delicada que la reunión entre las partes prevista para mañana a las 11 se adelantó para hoy a las 16 en Buenos Aires entre la Cámara de Practicaje y el gremio, aunque los negociadores llegan poco contemplativos al encuentro.
De acuerdo a estimaciones de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) y la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) la huelga impidió despachar exportaciones por 400 millones de dólares y las pérdidas superarían ya los US$ 5 millones.
El paro es una derivación de la discusión entre el SOMU y las empresas marítimas para que se introduzcan modificaciones en el convenio colectivo de trabajo . El sindicato reclama que la jornada laboral no supere las ocho horas, que se respeten feriados y se contrate más personal para la operatoria en empresas remolcadoras a las que acusan de maniobras monopólicas. Las empresas argumentan que por el régimen laboral (el personal está embarcado) esos requerimientos son de cumplimiento imposible.
Las cámaras empresariales calculaban que hasta el jueves pasado unos 85 barcos estaban alcanzados por la medida , sólo en el sector agroexportador. De ese total, al menos treinta no pudieron amarrar y el resto aguarda novedades para zarpar.
“No inocentemente la protesta del sindicato tiene lugar en momentos en que los productores inician la recolección de soja y maíz, los dos principales cultivos del país, y pocas semanas antes de que se intensifique el tránsito a los puertos de Rosario”, plantearon la CIARA y el CEC.
Fuente: Punto Biz