Mientras se espera que se divulgue el contenido de un crucial informe del Senasa sobre el brote de aftosa en Corrientes, siguen los cruces entre los productores, sobre todo los dueños del campo en el que apareció el foco del virus, y la entidad. Y los animales sacrificados ya son alrededor de 800.
Así lo anunció el titular de la Sociedad Rural de Corrientes, Osvaldo Benítez Meabe, quien manifestó su confianza en que el foco de aftosa siga circunscripto a los departamentos lindantes al establecimiento en el que se detectó la enfermedad.
"Ayer se pasaron por rifle sanitario otras 500 cabezas de ganado del establecimiento San Juan, con lo que se lleva un acumulado de 800 animales, mientras el SENASA está estudiando la posibilidad de que la totalidad de la población pase a rifle sanitario", señaló Benítez Meabe.
En declaraciones radiales, el ruralista manifestó también que "los acontecimientos actuales" dan cierta esperanza de que el foco siga exclusivamente en el departamento San Luis del Palmar.
Hoy debería develarse el misterio sobre lo que ocurrió en la estancia donde el miércoles pasado se detectó la aftosa, cuando el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria le revele a los ministros de Agricultura de las provincias, a los frigoríficos y a las asociaciones de productores ganaderos qué ocurrió para que surgiera otra vez la enfermedad que afecta al ganado vacuno.
Justamente hacia el Senasa surgieron esta mañana nuevas críticas. El administrador del campo, Juan Romero Brisco, cargó duro contra la entidad por las versiones de que un contrabando de animales habría generado el foco.
"Hoy a la luz de la realidad, donde todos tratan de salvar la cuota de responsabilidad, están echando rumores de que hubo hacienda ilegal. A nadie le gusta hacer una denuncia tan grave, uno se siente desprotegido. Al Senasa nosotros le ofrecimos las personas para matar el ganado y sin embargo nos acusan de contrabandista", lanzó en declaraciones radiales.