El agua tiene gran importancia en el cultivo de arroz, al ser un elemento fundamental para la vida de la planta. Desde la Estación Experimental Agropecuaria INTA Concepción del Uruguay fue ideado un sistema que mediante la utilización de sensores monitorean la humedad del suelo y definen el momento optimo de riego.
En los ensayos del Campo Experimental de la Fundación Pro Arroz, ubicado en la localidad entrerriana de San Salvador, implementaron un sistema ideado por INTA “Control de Fuljo Parcial de Agua”, el cual fue empleado en esta parcela mediante la utilización de sensores que monitorean el estado de humedad del suelo y definen el momento optimo de inicio de riego.
El uso del agua es fundamental para el manejo eficiente del cultivo de arroz, por lo que desde la Experimental de Concepción del Uruguay se propusieron reducir el consumo del agua, aumentar la eficiencia y bajar los costos, sin relegar la productividad del cultivo.
Según explicó el Ing. Agr. Javier Pirchi, “el consumo de agua es una deuda pendiente que teníamos hace muchos años. Nos propusimos poder bajar los consumos de un sistema de producción arrocero tradicional que mediante información y estudios de campo, detectamos que teníamos consumos en el orden de los 10.000 a 100.000 m³/ha en un año de producción. El sistema de riego es ineficiente, por lo que nos propusimos hace algunos años aumentar la eficiencia del uso del agua y así reducir los costos de producción”.
Se comenzó “evaluando los momentos críticos del cultivo, donde no se podía hacer faltar el agua. Se propuso un sistema que se maneja el riego por baños en periodos que no son críticos para la definición del rendimiento del cultivo. Si se mantenía el cultivo inundado, cuando se estaban definiendo los destinos reproductivos de la panoja y los granos, con ese sistema logramos bajar los consumos de agua en alrededor del 30 a 40 por ciento, lo que representaba un impacto muy grande si el productor regaría con un pozo profundo y un motor de combustión a gasoil” recordó.
Hace alrededor de cinco años los técnicos de la Experimental de Concepción del Uruguay comenzaron a aplicar este sistema en lotes de pequeños productores de la provincia, aquellos que “se animaban a adoptarlo. En principio, los productores eran medios desconfiados a que el sistema pueda sacar el agua del cultivo sin tener el temor de que la productividad se vea resentida. Pero gracias al aporte de productores de punta que nos ayudaron a poder mostrar esta experiencia a campo, hoy en día son más de 2.000 hectáreas que están usando este sistema, obteniendo altas economías en el uso del agua” dijo el agronomo.
Hay arroceros entrerrianos que todavía no han empleado este sistema, pero el técnico confía que puede aumentar el área de producción con esta novedad. El grupo de trabajo de arroz del INTA continúa trabajando para conocer el impacto de este sistema de riego con otras prácticas culturales, ya sea mediante el control de malezas o fertilización, las que pueden llegar a ser modificadas.
El especialista comentó que “la utilización del sensor permite determinar de forma objetiva, sin la intervención subjetiva de una persona, cual es el contenido hídrico del suelo. El sensor tiene la capacidad, mediante la medición de la conductividad eléctrica del suelo, de brindar el contenido hídrico exacto en ese momento determinado en el perfil del suelo evaluado”.
Según comentó el Ing. Pirchi, actualmente hay productores que están reemplazando la función del sensor, “pero son productores que hace años que están usando este sistema, por lo cual es esperable que ellos encuentren su metodología de observación para determinar el momento de riego”.
De la redacción de Campo en Acción