La iniciativa toma como beneficiarios a personas físicas, jurídicas y sucesiones indivisas, marcando como prioritarios a los pequeños y medianos productores de todo el país.
La norma “establece un marco regulatorio de toda la cadena de valor apícola” explicó el autor del proyecto en la tarde de ayer antes de que la Cámara aprobara la iniciativa.
La norma “tiende a dar respuesta a los productores apícolas, en franca expansión en el país” remarcó el legislador patagónico.
El marco regulatorio alcanza no solamente a la producción de miel y derivados sino también al transporte y la fabricación de insumos relacionadas a la apicultura, dado que la tracción en el crecimiento de la actividad hace que Argentina esté exportando insumos apícolas.
La autoridad de aplicación de la ley será el Ministerio de Agricultura organismo que deberá además promover el consumo de miel en el mercado interno, ya que el 90% de la producción se exporta.
La iniciativa genera también recursos por un mínimo de 20 millones de pesos durante una década a aportar por el Tesoro Nacional, para financiar proyectos productivos que promuevan el asociativismo.
El Enfiteuta