La producción de agroquímicos, fertilizantes para el agro, vacunas contra la fiebre aftosa bovina y de artículos para la industria automotriz, del cuero y envases de plástico de 15 empresas de Zárate y Campana se encuentra frenada desde el viernes pasado por el recrudecimiento de un conflicto que enfrenta al Sindicato Químico y Petroquímico de esas ciudades con firmas de la Cámara de la Industria Química y Petroquímica que tienen radicadas plantas en esas áreas.
Si bien el tema saltó a escena el viernes pasado con un paro del sindicato, ya hubo otras medidas de fuerza en junio. Según diversas fuentes industriales, por esa seguidilla de protestas todas las empresas de la zona ya habrían perdido entre 10 y 12 días de producción y dejado de facturar unos 50 millones de dólares. Por el lado de los productos para el campo, allí tienen base firmas como Monsanto (herbicidas), Bayer (herbicidas, insecticidas, fungicidas), Petrobras (fertilizantes nitrogenados) y ACA (vacuna antiaftosa, entre otros productos para el sector). Se habla de que sólo en glifosato, un herbicida muy utilizado por la producción agrícola, se habrían perdido alrededor de 7 millones de litros.
"El riesgo es que si esto continúa se complique el abastecimiento de glifosato, otros herbicidas y fertilizantes nitrogenados", apuntó una fuente de una compañía.
El conflicto viene de arrastre, en verdad, desde abril y mayo pasados, cuando el gremio pidió frente a la renovación del convenio de trabajo y la apertura de la discusión salarial negociar directamente con las empresas y no con la participación de la cámara que agrupa a las compañías.
Según comentaron varias fuentes del sector industrial, el sindicato, que supuestamente estaría enfrentado al gremio en el nivel nacional, ahora volvió al paro en plena conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo.
"El sindicato regional sigue insistiendo en que quiere negociar de una manera más individual con las empresas y rechaza la delegación que ellas hicieron ante la cámara para que las representara independientemente de los temas nacionales", señaló una fuente empresarial.
"No sólo rompió esta conciliación obligatoria, que vencía mañana [por hoy], sino que el Ministerio de Trabajo de la Nación convocó a cinco audiencias y el sindicato no concurrió", agregó.
Consultado por LA NACION, José María Fumagalli, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Química y Petroquímica, mostró su preocupación por el vuelo que ha adquirido el conflicto, en el que las negociaciones entre las partes están estancadas.
"No vislumbramos un camino cierto para destrabar el conflicto", expresó.
Fuente: Fernando Bertello - La Nación