Un segundo caso de influenza suma complicaciones a la lucha sanitaria y la comercialización internacional de carne de pollo. Ahora se trata de aves de corral ubicadas en la localidad de Lobos, provincia de Buenos Aires. El caso se conoció tras analizar muestras provenientes de un establecimiento de reproductores padres pesados.
Luego de la notificación de la sospecha, la asistencia técnica al establecimiento, y la recolección y remisión de muestras, Senasa dio cuenta del diagnóstico. Al igual que en el caso confirmado en Ranchos, el organismo nacional activó las acciones previstas en su plan de contingencia, que incluyen la interdicción del establecimiento y la delimitación de una Zona de Control Sanitario (ZCS) en la que se aplicarán medidas sanitarias de contención, refuerzo de bioseguridad, restricción de movimientos, monitoreo y rastrillaje epidemiológico.
Con la confirmación del primer brote en aves comerciales, Argentina perdió su condición sanitaria como país libre de IAAP y suspendió las exportaciones de productos aviares hacia los destinos con los que mantenía acuerdos sanitarios basados en ese estatus.
Sin embargo, gracias las negociaciones efectuadas en 2024 y 2025, se mantendrá el comercio de productos aviares con países y bloques que reconocen los criterios de zonificación/regionalización y/o compartimentación, herramientas que aseguran la continuidad de las exportaciones de estas mercancías, aún ante una detección del virus de IAAP en establecimientos productivos.
La principal mercancía afectada es la carne aviar fresca, cuya comercialización se encuentra restringida en aproximadamente 40 destinos. No obstante, el impacto comercial es considerablemente menor en comparación con los brotes de 2023 y 2025. En esta oportunidad, se logró mantener un esquema de acceso diferenciado para este producto y otros derivados en más de 35 países, lo que representa una reducción cercana al 47 % en la cantidad de destinos alcanzados por restricciones respecto de los eventos sanitarios anteriores.
Cabe aclarar que, en caso de no registrarse nuevos brotes en establecimientos comerciales, y una vez transcurridos al menos 28 días desde la finalización del sacrificio sanitario, limpieza y desinfección en la unidad productiva, Argentina podrá autodeclararse libre ante la OMSA y restablecer su condición sanitaria.