La reunión de ayer del Consejo Directivo de la Bolsa de Comercio de Rosario no fue uno más de los encuentros mensuales que realizan los principales directivos de las entidades del comercio granario.
La Sociedad Rural Argentina (SRA) y Confederaciones Rurales (CRA), ambas con asiento en el Consejo de la Bolsa local, avisaron días atrás por carta que enviarían directivos y asesores para debatir el papel de la industria molinera en lo que consideran es la destrucción del mercado de trigo, tema que se calentó mucho a fin de enero cuando las industrias molineras, a pedido del gobierno nacional, empezaron a comprar cereal sólo a Agricultores Federados (AFA) y a precio pleno.
“Creemos que sería interesante que la Bolsa de Rosario, con la reputación y calificación bien ganada que tiene, abra el debate sobre la destrucción del mercado de trigo y opine firmemente, con el peso de su trayectoria, sobre la actitud que están teniendo los molineros”, dijo el vicepresidente de la SRA, Alejandro Delfino, anoche luego de la reunión.
“No queremos discusión en las Bolsas, sino que nos gustaría que haya un buen debate y que no se queden calladas ante lo que están haciendo los molineros. Sería muy importante para todos que la Bolsa tenga una línea bien definida en este tema por su importancia para la defensa del mercado y la transparencia en la formación de precios”, agregó.
Una demora inusual
El pedido para el debate a la Bolsa de Rosario llegó luego de que la entidad no se sumara inicialmente al comunicado conjunto que emitieron a fin de enero todas las Bolsas cerealeras contra la decisión del gobierno en favor de AFA.
La demora llamó la atención en el ambiente cerealista porque desde que asumió Cristián Amuchástegui la Bolsa se puso al frente de la defensa del mercado libre. Por eso la ausencia de su sello en la acción conjunta de las Bolsas disparó versiones de que, al estar el presidente de vacaciones, los que quedaron al mando se pasaron de cautelosos con no querer dañar la muy buena relación tejida con el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, o que el representante de la industria molinera en la mesa chica de la entidad había logrado inicialmente minimizar el tema.
Ayer, se según pudo reconstruir, como introducción a la reunión, el secretario de la Bolsa, Juan Carlos Silvestri, aclaró sobre el tema que la entidad, al conocerse la decisión que benefició a AFA, fue la primera en sentar su posición crítica en un comunicado escrito difundido a sus asociados y publicado en el recinto de operaciones. Explicó que por el apuro de la Bolsa de Buenos Aires en enviar a los medios el comunicado conjunto no se llegó a ponerle la firma, aunque luego se contactó a la prensa para aclarar que eran parte de la movida.
Una previa para contar
En un principio, a la reunión de ayer en la Bolsa iban a venir Delfino, el presidente de CRA, Mario Llambías, y el analista Carlos Etchepare, un duro contra la concentración de exportadores y molineros.
Como los que venían de Buenos Aires eran peso pesado, media hora antes del encuentro la molinería logró de las autoridades de la Bolsa (Amuchástegui sigue de vacaciones) le permitieran sumar varios asientos a una reunión. Así fue que junto al presidente de la Cámara de Industriales Molineros, Diego Cifarelli, se sentó un ex presidente de la entidad y el actual gerente; además del vicepresidente de la Bolsa, Víctor Cabanellas, cuya empresa tiene un asiento en la Federación de la Industria Molinera.
Finalmente, Delfino fue el único que vino de Buenos Aires y en el debate fue acompañado por Ricardo Delgado, que es ex presidente de la Rural de Rosario pero tiene un asiento en el Consejo de la Bolsa como representante de CRA en la zona.
Al encuentro, que arrancó pasada las 19 y terminó cerca de las 20.30, no asistieron representantes locales del sector acopiador, justamente el más afectado por el intervencionismo del Estado en favor de las cooperativas. “Me llamó la atención la falta de acompañamiento de los acopiadores de Rosario y Santa Fe”, se lamentó Delfino.
Arnaldo Moscoloni, como presidente de la Sociedad Gremial de Acopiadores de Granos, tiene asiento en el Consejo de la Bolsa y ayer no asistió al debate. Tampoco hubo representación de la gerencia del centro acopiador.
Productores versus molineros
Tras la introducción de Silvestri contada arriba, se largó el debate, en el que las partes cruzaron argumentos y no acercaron posiciones, pero en los que no hubo exabruptos.
“Los molineros aceptan con buen gusto las regulaciones del gobierno, que les permiten ganar mucho dinero a costa del productor, y en la realidad actúan como un brazo más del gobierno dañando la transparencia en la formación de precio y atentando contra el mercado”, se quejó Delfino.
Por su parte, la molinería rechazó la acusación, aseguró ser partidaria del libre mercado (haciendo alusión a innumerables notas escritas al gobierno) y dijo sentirse obligada por el gobierno a adaptarse al sistema de comercio regulado estatalmente.
“Hay una barrera ética y moral que la gente de bien no pasa. Los molineros, si es verdad lo que dicen de su fe en el libre comercio, tienen que decir hasta acá llegamos y no seguir convalidando todo porque una cosa es adaptarse para sobrevivir y otra aprovecharse como están haciendo ahora. Ellos no se adaptan, cumplen al pie de la letra y al 100% lo que les dice el gobierno”, insistió Delfino.
En ese sentido, ante la propuesta de uno de los directores de la Bolsa que en vez de enviar cartas al Ministro se sumen a una solicitada conjunta en defensa del mercado y contra la regulación estatal, los molineros esquivaron la respuesta. Al ministro Domínguez una carta privada sobre el tema no le molesta, pero una solicitada en los diarios sí puede encender la ira de la Casa Rosada.
Un dato que sí generó preocupación entre los productores fue el comentario de los molineros sobre que la reciente repartija para AFA fue pedida por los propios directivos de la cooperativa vinculada a Federación Agraria y no un intento del gobierno de meter cizaña en la Mesa de Enlace, una gestión, que de ser cierta, sería como una patada al estómago de la unidad del campo contra el gobierno.
Delgado y Delfino se quejaron de que los productores no cobran el precio FAS y que por eso no figuran en los mercados operaciones disponibles o precio de Pizarra. “Algo raro pasa. Para cobrar los subsidios los molineros tienen que pagar el precio FAS al productor, pero no lo hacen y prueba de eso es que no hay mercado disponible. Pero igual cobran del Estado. ¿Como hacen? ¿Qué dicen sus balances?”, preguntó el vice de la Rural.
La respuesta de la molinería fue que “no respondía a chicanas”, y que estarían dispuestos a mostrar sus libros ante una comisión independiente fijada por la Bolsa.
Los molineros también se quejaron por la reciente campaña de afiches de la Mesa de Enlace en la que se denuncia que la industria se queda con la diferencia que explica porque los productores cobran poco por el trigo y el pan sigue subiendo para el consumidor.
Según dijeron, los productores no conocen los costos reales de la industria y además culparon, sin nombrar, a otros sectores de la intermediación comercial. “Se vienen dos campañas nuevas”, anticipó Delfino luego del encuentro
¿El policía bueno y el malo?
El presidente del Centro de Corredores, Gino Moretto, cerró el debate deslizando que “no parece probable que alguien denuncie su situación estando cómodo”, en clara alusión a los molineros. Y luego hizo otro sutil tiro por elevación al resto de las entidades al pedir “que los actores de la cadena analicen si no es conveniente renunciar al acuerdo firmado con Agricultura en diciembre ya que no se cumplieron los compromisos, como el que la comercialización del trigo sea sin cupos, cuotas o direccionada”.
Es que frente a la identificación total que hace la Sociedad Rural Argentina entre Domínguez y Moreno (“hacen del policía bueno y el malo, pero son lo mismo”, según Delfino) y la división que hacen en la Bolsa de Rosario entre el funcionario “bueno” (Domínguez) y el funcionario “malo” (Moreno), el Centro de Corredores de Rosario esta claramente más cerca de esta última, pero parece estar avisando que ser demasiado permisivo puede llevar a la dirigencia cerealista a comerse alguna curva que no la deje bien parada.
Próximo round en Buenos Aires
"Sería interesante que la Bolsa siga promoviendo este tipo de debates y nos ayude con una posición clara sobre el tema", dijo Delfino. Y si bieno no hubo pronunciamiento de la entidad anoche sobre el tema, en parte por la ausencia del presidente, el vice de la Rural destacó "que Amuchástegui es un hombre de la producción que desde que asumió está batallando en la primea línea en defensa del mercado".
Finalmente, Delfino comentó que la SRA volverá a la carga contra los molineros en la próxima reunión del consejo directivo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Allí el tema estará más caliente porque tiene asiento la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).
¿Ustedes están buscando sacar a la FAIM de la Bolsa por su llegada al gobierno?, le preguntó punto biz.
No hay que apurarse. Además, ¿que sería eso de suspender? ¿Cómo en el fútbol, un par de partidos? Te puedo adelantar que vamos a ir a fondo con argumentos de complicidad incluso en la violación de derechos constitucionales y tal vez salte el tema de algún tipo de sanción.
Fuente: Punto Biz - Mariano Galíndez