El conflicto tambero entra hoy en su cuarta jornada en medio de una tensión creciente y sin soluciones a la vista. Mientras los tamberos de Santa Fe y Córdoba -los que más énfasis y fuerza están poniendo en la determinación de llegar hasta las últimas consecuencias-resolvieron anoche en improvisadas asambleas realizadas frente a las fábricas, continuar adelante con las protestas y los bloqueos. La industria volvió a apostar a la estrategia de no sentarse a la mesa de negociaciones y dejar que el conflicto se resuelva en los despachos oficiales. Ayer, con la sola excepción de SanCor, la industria no asistió a una convocatoria del Gobierno provincial (ver aparte).
El Gobierno nacional, en tanto, parece tomarse un tiempo del que nadie dispone, mientras evalúa qué medidas ejecutar. Por ahora, parece insensible a los reclamos de los productores en el sentido de implementar un subsidio de 30 centavos hasta que se revise la situación de la cadena láctea y se verifiquen las distorsiones evidentes que existen, y que provocan que mientras los lácteos están cada vez más lejos del alcance de los consumidores, los productores cobran cada vez menos.
Mientras el conflicto va “in crescendo” en los ánimos, los daños son incalculables y hasta la Justicia está comenzando a intervenir. Se estima que en las cuencas lecheras afectadas por la medida de fuerza Santa Fe y Córdoba- se están tirando más de 10 millones de litros de leche diarios., aunque otros cálculos mencionaban que esa cifra es de más de 15 millones de litros.
Los números no son antojadizos, teniendo en cuenta que las plantas de nuestra región procesan en el caso de las más importantes- más de seis millones de litros diarios.
Anoche, más de una docena de camiones cargados de leche cruda esperaban el resultado de una negociación que resultó infructuosa- entre productores y la firma Saputo, para evitar que medio millón de litros que fueron retirados de los tambos en la madrugada del lunes terminaran en el relleno sanitario de Rafaela.
Además, desde ayer comenzaron también a paralizarse totalmente las actividades de elaboración de productos por falta de materia prima, por lo que todavía no se sabe qué pasará con el personal de las plantas afectadas.
El conflicto tambero entra hoy en su cuarta jornada en medio de una tensión creciente y sin soluciones a la vista. Mientras los tamberos de Santa Fe y Córdoba -los que más énfasis y fuerza están poniendo en la determinación de llegar hasta las últimas consecuencias-resolvieron anoche en improvisadas asambleas realizadas frente a las fábricas, continuar adelante con las protestas y los bloqueos. La industria volvió a apostar a la estrategia de no sentarse a la mesa de negociaciones y dejar que el conflicto se resuelva en los despachos oficiales. Ayer, con la sola excepción de SanCor, la industria no asistió a una convocatoria del Gobierno provincial (ver aparte). El Gobierno nacional, en tanto, parece tomarse un tiempo del que nadie dispone, mientras evalúa qué medidas ejecutar. Por ahora, parece insensible a los reclamos de los productores en el sentido de implementar un subsidio de 30 centavos hasta que se revise la situación de la cadena láctea y se verifiquen las distorsiones evidentes que existen, y que provocan que mientras los lácteos están cada vez más lejos del alcance de los consumidores, los productores cobran cada vez menos.
Mientras el conflicto va “in crescendo” en los ánimos, los daños son incalculables y hasta la Justicia está comenzando a intervenir. Se estima que en las cuencas lecheras afectadas por la medida de fuerza Santa Fe y Córdoba, pero más en nuestra Provincia- se están tirando más de 10 millones de litros de leche diarios, aunque otros cálculos mencionaban que esa cifra es de más de 15 millones de litros.
Los números no son antojadizos, teniendo en cuenta que las plantas de nuestra región procesan en el caso de las más importantes- más de seis millones de litros diarios.
Anoche, más de una docena de camiones cargados de leche cruda esperaban el resultado de una negociación que resultó infructuosa- entre productores y la firma Saputo, para evitar que medio millón de litros que fueron retirados de los tambos en la madrugada del lunes terminaran en el relleno sanitario de Rafaela.
Además, desde ayer comenzaron también a paralizarse totalmente las actividades de elaboración de productos por falta de materia prima, por lo que todavía no se sabe qué pasará con el personal de las plantas afectadas.
info Rafaela