Marcelo Aimaro, presidente de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe (MeProLSaFe) declaró que la crisis que enfrenta el sector como consecuencia de las inundaciones en la región, con lluvias que en un mes triplicaron la media anual, "es sumamente grave ya que más de mil pequeñas y medianas unidades productivas quedaron al borde de la quiebra".
Ante una consulta sobre un eventual incremento de precios por la falta de leche, Aimaro señaló: "Lamentablemente siempre están los vivos de turno y seguramente habrá impacto en las góndolas. Nosotros, los productores cobramos $4,70 por litro y los consumidores pagan no menos de $20 por litro", destacó.
Para el tambero, "lo que pasa es un verdadero libertinaje. Hay alguien de esta cadena que se lleva una tajada que no le corresponde. Por eso insistimos en reclamarle al gobierno nacional que transparente los números del sector".
En otro orden, Aimaro se refirió a la ayuda nacional por 400 millones de pesos que gestionó el gobernador Miguel Lifschitz para la lechería santafecina. "La plata que gestionó Lifschitz no sirve ni para volver a empezar. Con esos fondos ni empezamos; es una gota de agua en el río Paraná", graficó Los propios productores estiman que se necesitan cinco veces más, unos 2.400 millones, por el impacto hídrico.
"Lo que pasó fue extraordinario y requiere de medidas extraordinarias. Se lo pedimos a Nación el año pasado, lamentablemente la ayuda no llegó por lo que alrededor de 500 productores dejaron la actividad. Ahora, si no se toman medidas lamentablemente muchos productores dejarán el sistema", explicó.
Finalmente, el presidente de la Mesa Provincial de Lechería destacó: "En la geografía productiva de Santa Fe la mayoría somos pequeños y medianos productores. De esos hay mil seriamente afectados. Esto significa que sus trabajadores, familias y pueblos enteros corren riesgo de verse afectados.Van a quedar los campos desiertos, no se hará lechería y tampoco otra actividad", concluyó.