Industrias lácteas

SanCor congeló sus inversiones

Actualidad
Es por el acuerdo de precios firmado con el Gobierno. Se hace referencia a una inversión de US$ 30 millones en alianza con un grupo francés.

"Analizamos una ampliación del acuerdo con Fonterra-Nestlé, sumando más rubros, pero la falta de estabilidad y las reglas de juego cambiantes hicieron que se suspendan las conversaciones", admitió a Infobae una fuente de SanCor.

Pero eso no es todo. Las partes también analizaban la posibilidad de invertir en una nueva planta productora de productos frescos, apuesta que demandaría una inyección de u$s6 millones.

La misma buscaría incrementar la presencia de yogures y postres que producen y comercializan en el mercado interno SanCor en sociedad con DPA.

Es que esta alianza les permitió alcanzar alrededor de 15,5% del mercado, liderado por la francesa Danone, pero no pueden seguir avanzando más allá porque las plantas productoras, ubicadas en Córdoba y la provincia de Buenos Aires, están trabajando al tope de la capacidad.

Pero vino la decisión de frenar las negociaciones, lo cual respondería a la conjunción de la aplicación de precios máximos a productos lácteos; la eliminación de los reintegros al sector y la renovación de las retenciones a las exportaciones por otros 180 días.

Este combo afectó además el acuerdo que mantiene SanCor con Fonterra desde hace un año, que permite a la compañía neozelandesa ser el único exportador de commodities de SanCor en todo el mundo.

En este sentido, la fuente destacó que el volumen de exportaciones de bolsas de leche en polvo de 25 kilos y de hormas de quesos se redujo 13% en los últimos meses, luego de la aplicación de las nuevas normas.

De todos modos, esta baja no habría afectado la producción de SanCor, ya que las lácteas locales lograron tener ágiles reflejos para modificar el mix de producción para un mercado u otro, dependiendo de los precios y los vaivenes macroeconómicos a los que ya se están acostumbrando.

Atracción

En cambio, el joint venture que la cooperativa láctea local mantiene con el grupo sueco-danés Arla Food, destinado a la producción de suero de queso para exportación, no se habría visto afectado, ya que ese producto quedó exceptuado de la aplicación de las retenciones. Además, estas normas no frenan el interés de varias transnacionales lácteas que se proponen poner un pie en el país (o pisar más fuerte) para beneficiarse de la productividad del ganado vacuno argentino.

Este interés se debería plasmar en un incremento de asociaciones estratégicas entre firmas locales y extranjeras y en el arribo de inversiones destinadas a ampliar la base industrial del país.

Pero los máximos ejecutivos del sector, que hasta hace unos meses negociaban acuerdos en varios idiomas, temen que las oportunidades se pierdan por las medidas restrictivas dispuestas por el Gobierno.

Se afianza el proyecto Uruguay

En SanCor admiten que la inversión de u$s5 millones que hicieron en el 2005 para reconvertir 12 plantas productoras con el objeto de exportar más quesos quedó desvirtuada por los cambios de reglas de juego.

Pero hay un proyecto que podría verse impulsado por esta inestabilidad. Y es la apertura de una planta de quesos en Uruguay, país al que le compran 200 mil litros diarios de leche fresca y que no cobra retenciones a la exportación.

Esto demandaría una inversión de u$s6 millones, según admiten en la compañía. Y permitiría a la firma aprovechar los acuerdos de exportación (cupos) que posee Uruguay con países como México y Venezuela. Este proyecto, de concretarse, sería la primera acción productiva de SanCor fuera de la Argentina. De hecho, tiene todas las actividades concentradas en el país a excepción de las oficinas comerciales que mantiene en Brasil por cuestiones estratégicas.

En cambio, lo que podría no prosperar es la negociación que mantienen desde hace más de un año con una firma francesa, que estaba dispuesta a abrir en el país una planta de casinato en sociedad con SanCor.

Este producto es de alta demanda en la industria alimenticia, y tiene perspectivas interesantes de exportación. Para ponerla en marcha la firma francesa desembolsaría alrededor de u$s7 M.

Un gigante que mira de cerca

Por las condiciones climáticas excepcionales para la actividad láctea y la avanzada tecnología disponible, Nueva Zelanda registra una producción por hectárea sustancialmente mayor que la Argentina, pero ve acotadas las posibilidades de incrementar su producción por la escasez de tierras aptas para la lechería.

Por esta razón es que la neozelandesa Fonterra, primera en el comercio mundial de lácteos, necesita construir una planta en la región.

Fonterra es el primer exportador mundial de lácteos, con presencia en 120 países y responsabilidad por el 32% del total de los lácteos que se comercializan en el mundo.

El temor de los empresarios locales consiste en la posibilidad de que este pez gordo saque sus ojos de la Argentina para abrir el juego en Brasil, Uruguay, o incluso Chile.

De hecho, el objetivo de Fonterra es tener una planta en la región. Y a la hora de evaluar el terreno, podrían elegir un destino que les garantice reglas de juego más estables y un horizonte confiable para apostar millones de dólares y generar empleo genuino.

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