Rusia impuso el cobro de una tasa a la exportación del cereal entre el 1º de febrero y el 30 de junio, en un esfuerzo por reducir la inflación en los precios de los alimentos. El impuesto es del 15% sobre el valor del cereal, más 7,50 euros, pero nunca resulta menor a 35 euros por tonelada.
"Nosotros mandamos una carta al gobierno con nuestra recomendación de cancelar el impuesto, pero será el gobierno quien tome la decisión final", dijo la fuente. Ahora se prevé que el gobierno realice una reunión sobre este tema entre fines de mayo y principios de junio, cuando las perspectivas sobre el volumen de la cosecha 2015 sean más claras.
Fuente: Reuters