INCERTIDUMBRE EN LA LEGISLATURA

Ruralismo se endurece y ahora propone su propia ley de inmobiliario

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Mientras la legislatura bonaerense está empantanda en una ley que no termina de sancionarse por la falta de quórum del oficialismo, las entidades ruralistas apuraron un propio proyecto que busca “encauzar” la discusión.

Para demostrar que sí están dispuestos a conceder subas en el inmobiliario bonaerense, pero “razonables”, las entidades de la mesa de enlace presentan su propia iniciativa. Buscan un revalúo que se ligue a la producción y no al valor inmobiliario de los campos.

Mientras la legislatura bonaerense está empantanda en una ley que no termina de sancionarse por la falta de quórum del oficialismo, las entidades ruralistas apuraron un propio proyecto que busca “encauzar” la discusión.

Las cuatro entidades de la Mesa de Enlace a nivel provincial lanzaron sendos comunicados confirmando lo que El Enfiteuta ya había adelantado la semana pasada, después de la asamblea de Pergamino realzada por las entidades del campo.

Desde el ruralismo llevarán a los bloques de la oposición bonaerense (y del oficialismo si está dispuesto a escuchar) una alternativa a la reforma fiscal de Daniel Scioli, en especial en relación al revalúo inmobiliario que es el mayor eje de la discusión.

La idea de la Mesa Agropecuaria Provincial es la de “encauzar por el camino del dialogo y el consenso un proyecto que sea viable considerando las necesidades financieras de la provincia y la sustentabilidad productiva de las comunidades del interior” bonaerense, informaron desde Carbap.

Lo que proponen desde las entidades es tomar como referencia “la última valuación efectuada en el 2003 por las Comisiones Locales -en la que hubo participación del Gobierno provincial-, para proceder a su actualización con criterios vinculados a la producción, no al valor venal, especulativo ni inmobiliario”.

Para ello “se vinculó la evolución de los precios de un conjunto de producciones agropecuarias destacadas en la provincia, entre el 2003 y 2012 –soja, maíz, girasol, trigo, cebada, ganadería y lechería-, ponderando la superficie en hectáreas ocupada por cada actividad, lo que dio como resultado un índice corrector”.

Lo extraño de esta propuesta es que algo bastante parecido ya había sido rechazado por las entidades del campo cuando el ministro de Asuntos Agrarios, Raúl Rivara, intentó implementarla durante la gobernación de Felipe Solá. Ahora frente al proyecto de Daniel Scioli, aquella iniciativa parece un mal menor.

Las entidades también se comprometen al “pago de una cuota extraordinaria para el impuesto inmobiliario rural de 2012”, para mostrar “el compromiso como productores, con nuestra provincia”, aseguran.

Se apoya el ruralismo en el argumento de las inclemencias climáticas, primero por sequía y ahora por inundaciones en una vasta región de la provincia de Buenos Aires que está impactando en los resultados de la cosecha gruesa, pero también en materia ganadera y forrajera.

“Las zonas inundadas y Bolívar, Azul, Olavarría, Henderson, Carlos Casares y Pehuajo en Carlos Casares han perdido casi todo.

“La soja es lo más perjudicado porque no se terminó de levantar, aseguró Alberto Frola, titular de Carbap, luego de una recorrida por Bolívar, Azul, Olavarría, Henderson, Carlos Casares y Pehuajó.

Frola añadió que al maíz “ya lo damos por perdido todo lo que sería para cosecha. Las pasturas de invierno ya no son productivas y lo poco que queda esta arruinado con el pisoteo de los animales, al igual que los bolsones de soja ya cosechada que está bajo el agua. Afortunadamente no hay mortandad de animales”.

Ante este panorama “intentar forzar un aumento tributario sin consenso de las entidades es de una gran irresponsabilidad” advirtió el presidente ruralista. Si así sucede Scioli “será el único responsable por lo que pueda ocurrir en la provincia, ya que parece que no le interesa escuchar a nadie del sector, ni a los intendentes, ni a los Concejos Deliberantes de los distritos del interior para la toma de sus decisiones” espetó el presidente de Carbap.

Entre tanto desde la FAA el segundo de Eduardo Buzzi calificó la reforma fiscal de Scioli como una “embestida” y comunicó que se declaraba en “alerta amarilla” tras una asamblea realizada el fin de semana en Chivilcoy.

“Esta embestida que quiere dar el ejecutivo provincial deterioraría no sólo a los productores, sino a las economías del interior de la provincia en general. Tienen que comprender que cada peso que se va de nuestros pueblos al gobierno nacional, termina empobreciendo aún más al interior productivo, ya muy golpeado por la inundación y la sequía que hemos sufrido”, dijo el vicepresidente de FAA, Julio Currás.

El Enfiteuta

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