En el marco del Programa de repatriación de argentinos residentes en el exterior, la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), incorporó a un investigador experto en optimización de los cultivos especialmente maíz- y que está trabajando desde noviembre en la institución. La gestión del proyecto estuvo a cargo de la misma facultad así como de la Fundación Ciencias Agrarias, que trabajaron conjuntamente con la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UNR.
Este programa es coordinado por el Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (FONCyT) de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, y promueve la repatriación y relocalización dentro del país de investigadores a través de los Proyectos de Investigación y Desarrollo para la Radicación de Investigadores en Áreas Tecnológicas Prioritarias (PIDRI).
La financiación de los proyectos -que incluye gastos de instalación y costo laboral del investigador- proviene de la Agencia y luego de 4 años la absorbe la UNR. Además, los científicos regresan al país con contratos especiales que incluyen un cargo docente y muchas horas de investigación.
Por intermedio de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UNR, se gestionó el proyecto de repatriación de un investigador que pudiera cubrir una vacancia dentro del departamento de Producción vegetal, más específicamente, en la cátedra de Cultivos Extensivos. Así surgió el nombre de Lucas Borrás, que en ese momento estaba trabajando en Iowa (Estados Unidos) y que tenía interés en volver a trabajar a Argentina.
Hugo Permingeat, miembro de la Fundación y profesor en la Facultad de Ciencias Agrarias, se mostró sumamente satisfecho por la incorporación del profesional. “Esta experiencia contribuyó no sólo al fortalecimiento de la facultad como institución sino también y sobretodo aportó al trabajo de investigación que ya se venía desarrollando en el área donde ahora se sumó Lucas Borrás”, señaló. “Además de incorporar nuevos proyectos de investigación, el trabajo de Lucas como profesor implica un valioso aporte a la formación de grado y posgrado en nuestra facultad; si el trabajo quedara sólo en una revista científica y no se transmite a la sociedad, no tendría el mismo valor”, agregó.
Lucas Borrás, es ingeniero agrónomo, graduado en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y doctorado en Ciencias Agronómicas en la misma institución. En junio de 2003 viajó a Estados Unidos para trabajar en la empresa Pionner Hi-Bred en California y en 2005 entró a la Universidad Estatal de Iowa (ISU, por sus siglas en inglés), donde trabajó como investigador, centrado en el aumento de la tolerancia de cultivos como maíz, sorgo, soja o trigo al estrés ambiental causado, entre otras cosas, por el agua o el nitrógeno. En abril de 2008, fue invitado a trabajar a la compañía Syngenta Seeds Inc. -también en Iowa- como científico invitado y lo hizo hasta noviembre del mismo año, cuando volvió a Argentina gracias al programa de repatriación.
“El programa sin duda fue una gran ayuda para regresar y estoy muy contento con el grupo de trabajo que encontré”, aseguró Borrás, quién se desempeña como profesor adjunto del departamento de Producción Vegetal, dentro de la cátedra de Cultivos Extensivos, y es también investigador adjunto del CONICET.
Actualmente, está trabajando como codirector en un Proyecto de Investigación Científica y Tecnológica (PICT) de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, que busca predecir los componentes del rendimiento número y peso- de los granos de maíz a partir de datos genotípicos y ambientales. “Queremos juntar la genética con el ambiente para predecir el outcome, o lo que producirá ese genotipo específico en ese ambiente específico”, agregó.
La implicancia que pueden tener los resultados de su investigación sin duda será un importante aporte para el productor, ya que le permitirá saber de antemano que genotipo de granos usar para lograr un mayor rendimiento.
Desde la Fundación, coinciden en lo positiva que resultó la experiencia de repatriar a un científico y aseguran estar abiertos a nuevas incorporaciones que permitan seguir sumando y fortaleciendo a la facultad. Además , contaron que la radicación de Lucas Borrás junto con un proyecto de modernización de equipamiento también conseguido a través de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, se posibilitó la presentación a una convocatoria para financiar la construcción de dos nuevos laboratorios que actualmente están construyéndose en el marco de un Proyecto de Adecuación y Mejora de Infraestructura (PRAMIN) de la misma Agencia.