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Reparten cupos de etanol sin que la ley esté reglamentada

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Bajo el paraguas de esta ley de Biocombustibles cuya reglamentación tarda en llegar ya se estarían adjudicando, de palabra, cupos de mercado interno para el etanol, el biocombustible derivado de maíz, caña de azúcar y remolacha, entre otros cultivos.

Ni siquiera se puede hablar de una licitación fraudulenta, porque la Ley de Biocombustibles (26.093) no contempla ese mecanismo para la adjudicación de cupos que aseguren mercado a quienes inviertan para cubrir la demanda interna de energías ecológicas. Bajo el paraguas de esta ley cuya reglamentación tarda en llegar, ya se estarían adjudicando, de palabra, cupos de mercado interno para el etanol, el biocombustible derivado de maíz, caña de azúcar y remolacha, entre otros cultivos.

Es decir, que en lugar de reglamentar para luego abrir el juego a quienes quieran presentarse, el mecanismo está invertido: se está avanzando con las presentaciones de algunos para luego reglamentar, una vez que el cupo esté virtualmente asignado.

Esto es, por lo menos, una "desprolijidad", opina Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles. "Antes de otorgar el cupo es necesario que se dicten las normas complementarias, y debe existir un plazo prudencial para que los interesados estén en igualdad de condiciones a los efectos de presentar su propuesta a la autoridad de aplicación", agrega. Esta autoridad es la Secretaría de Energía.

La ley contempla un corte del 5% de las naftas con bioetanol para 2010, eso da un volumen algo superior a los 200 millones de litros anuales. "La ley establece un corte obligatorio creando un mercado cautivo", explica Molina. "Cuando la autoridad de aplicación aprueba un proyecto, da un cupo de mercado que las petroleras tienen que comprar, y el estado fija el precio, por lo que el sistema se parece más a un servicio público. Entonces debería haber una licitación pública para distribuir los cupos", explica.

Para esos 200 millones de litros, la ley otorga beneficios, entre los que se cuentan exensiones impositivas, devolución anticipada de IVA y amortización anticipada de bienes de capital.

Según publicó el diario La Voz del Interior, la empresa Bio4, de Río Cuarto, habría recibido la aprobación de sus expedientes presentados ante la Secretaría de Energía de la Nación. Esta empresa participa por un cupo del 25% del mercado interno de etanol, que sería de unos 56 millones de litros anuales en 2010.

La empresa reconoció haber recibido una comunicación de ese organismo diciendo que había completado los requisitos para la habilitación de la planta, y el paso siguiente será la adjudicación definitiva del cupo.

Por su parte, desde Bio4 defienden que, sin alguna certeza sobre su participación dentro del mercado interno, sería arriesgado continuar con los plazos de una inversión que demandará u$s 30 millones.

El vacío legal es, a estas alturas, el peor enemigo para los potenciales inversores.

También los ingenios azucareros, a partir de una reciente modificación de la la Ley 2.093, fueron incluidos dentro de los alcances de los beneficios. Los analistas sospechan que serían justamente estas industrias las que se quedarán con gran parte del 75% restante del cupo nacional del mercado de etanol.

Fuente: El Cronista Comercial

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