El Gobierno estaría en condiciones de recomponer el nivel de reservas que tenía antes de cancelar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en un año, tal como se lo propuso, de sólo sostener el actual ritmo de intervención en la plaza cambiaria.
Pero además, si mantiene esta apuesta en los términos en que lo hizo en esta primera parte del año, también podrá asegurar la vigencia del dólar alto (al menos nominalmente) y el peso competitivo, lo que para la administración Kirchner constituye un punto central de su política económica.
Para recuperar los US$ 9530 millones que giró a ese organismo al comenzar el año (una decisión que hizo caer las reservas de US$ 28.045 millones a US$ 18.515 millones) necesitaría adquirir en la plaza cambiaria a razón de US$ 38,1 millones por cada día de actividad en el año.
Durante enero el Banco Central (BCRA) estuvo cerca de la media que necesita sostener para cumplir ese objetivo, al comprar a razón de 37 millones de dólares por día. La misma conducta mantiene en lo que va de febrero: lleva adquiridos US$ 298,2 millones (sólo ayer se alzó con US$ 54,5 millones) más otros 9,5 millones de euros (ayer compró 1 millón), lo que arroja un promedio de intervención de 34,4 millones de dólares por día.
El monto de intervención oficial en el mercado en lo que va de 2006 duplica largamente el promedio de operaciones que concretaba durante igual período de 2005, lo que a juicio de los analistas sirve para confirmar la intención de recuperar las reservas utilizadas para el pago al FMI.
Con tal nivel de regularidad en las compras de divisas el BCRA parece haber logrado convencer al mercado de una nueva banda de cotización del dólar, que en la City porteña estiman entre 3,03 y 3,10 pesos. En lo que va del año, el precio minorista de la divisa osciló entre $ 3,05 y $ 3,09 y el mayorista fue de $ 3,03 a $ 3,08.
Un informe del BBVA-Banco Francés recordó ayer que en materia cambiaria enero es un mes "con una estacionalidad semejante a la del promedio del año", por lo que se permitió anualizar el nivel oficial de intervención y observó que, a ese ritmo, a fin de año el BCRA habrá recuperado US$ 9300 millones, apenas un 2,33% menos de lo que usó para pagarle al FMI.
La entidad indicó además que, en este contexto, "es razonable suponer que la caída del tipo de cambio real hacia niveles de equilibrio será más lenta que lo previsto con anterioridad a la cancelación con el FMI".
Paridad con otras monedas
El impacto que la sostenida intervención oficial tuvo en la cotización y en las expectativas de los operadores quedó reflejado en la evolución que mostró durante enero el índice de tipo de cambio real multilateral que elabora el Central, que mostró un incremento del 1,1% respecto de diciembre pasado. Esto quiere decir que el peso se depreció -en términos reales- con relación a la canasta de monedas de los países que mayor intercambio comercial tienen con la Argentina.
La depreciación real del peso estuvo básicamente explicada por su caída frente al euro (3,3%), el real brasileño (1,8%, algo de lo que pueden dar cuenta los veraneantes argentinos que optaron por vacacionar en Brasil) y el dólar estadounidense (1,1 por ciento).