En la capital de la provincia el primer caso resuelto fue el robo de 4 caballos de un pequeño tambo en la zona de El Brete, donde ingresaron desconocidos que cortaron un \'boyero\' eléctrico.
Los brigadistas se abocaron de inmediato a la localización de los yeguarizos antes que pudieran ser trasladados hacia otra zona más lejana, lo que dificultaría su recuperación.
Los policías realizaron un rastrillaje dentro de tres chacras, logrando indicios de que los animales no estarían lejos.
Así fue que se montó un operativo de saturación en una zona cercana, donde viven dos sujetos que ya han estado involucrados en el robo de ganado.
Los mismos fueron interrogados sin resultados, pero la tarea de búsqueda llevó a encontrar la tranquera de ingreso a un campo donde fueron hallados los cuatro equinos robados.
En otro hecho investigado, en la zona de La Toma Nueva se halló una yegua tostada que estaba mal atada en un terreno baldío, lo que llamo la atención de los policías.
La yegua fue secuestrada aunque no había reclamo por la misma, hasta que dos días después se presentó un hombre a informar de la desaparición de un equino hembra de su propiedad. El animal buscado era el que ya habían secuestrado los brigadistas.
En Concordia, en tanto, se denunció el robo de una yegua alazana pampa y un caballo gateado, que habían sido sacados de un potrero tras haber cortado los alambres del terreno.
Las pesquisas llevaron a un monte en la costa del arroyo Alvear, donde se logró hallar a los dos animales atados a un árbol y que, si no se los hubiera recuperados tan rápido, seguramente hubieran muerto ahorcados.
También los brigadistas concordienses, en una zona de quintas abandonadas, secuestraron una yegua colorada, denunciada como robada, además de un equino tordillo canela y otro colorado cabos negros, de los que no se conocía dueño, aunque con el correr de las horas se determinó que estos dos animales eran producto de otro hecho de robo reciente, cuyo autor se comprobó que es un conocido cuatrero de la zona.