En la evolución reciente de los precios internacionales pueden considerarse tres tramos, según Ricardo Baccarin, vicepresidente de la corredora Panagrícola SA: a mediados de año, se alcanzaron valores altos; desde ese momento hasta principios de octubre disminuyeron hasta llegar a US$ 205 por tonelada, y luego se recuperaron y se llegó a los US$ 220 actuales, porque en su último informe el USDA pronosticó una producción inferior a la estimada por los privados y porque el mercado financiero se volcó a favor de las commodities agrícolas.
De cara a los próximos meses, Baccarin estima dos períodos diferenciados: en lo inmediato, la llegada al mercado de la cosecha estadounidense les pondrá un techo a los precios por 20-30 días. Luego, ese comportamiento puede cambiar, si los capitales del mercado financiero internacional se siguen volcando a los granos, frente al déficit de EE.UU. y a la baja tasa de interés que se ofrece por los depósitos. Sucede que las cotizaciones de la oleaginosa se tornan apetecibles al advertir que los granos quedaron relegados respecto de otras commodities . "Los factores exógenos son muy fuertes y están teniendo más influencia que los propios del mercado de granos", sostiene Baccarin.
No obstante, al analizar los datos básicos del mercado de soja, el analista recuerda que habrá una importante oferta estadounidense, a la que se agregará una cosecha sudamericana récord de 124 millones de toneladas, contra los 95 del año pasado, que producirá un excedente importante. En Brasil se llegaría a 62 mill./t y en la Argentina a 50/52 millones, en función del área sembrada final, que los conservadores estiman en 19 millones de hectáreas y los optimistas en 20 millones. Los analistas temen que no alcancen la semilla para implantar la superficie mayor, que se enfrentarán muchos problemas de poder germinativo y que habrá que importar producto de países vecinos.
¿Qué hacer, entonces, frente a este complejo escenario? Baccarin recomienda cubrir por lo menos el 30% de la producción esperada, para asegurar el pago de insumos y alquileres, con ventas forward , en el Mercado a Término o en Chicago. Y se puede tomar un call si el productor tiene expectativas alcistas a pesar de la elevada oferta esperada.
La Nación