El consejo de administración de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) decidió hoy agotar las instancias de consenso antes de avanzar hacia un nuevo paro del sector. En una semana de definiciones, en la que las cuatro entidades que integran la Comisión de Enlace decidirán internamente si impulsan o no una nueva medida de fuerza, Coninagro le puso paños fríos al reclamo ruralista.
Coninagro no hizo una declaración oficial, pero según pudo saber LA NACION, en la entidad -que agrupa a las cooperativas agropecuarias- no hay consenso interno para ir a una protesta masiva, como la que paralizó al país entre marzo y julio últimos. Según una fuente de la entidad, que siempre se ha caracterizado por ser la más dialoguista de las cuatro, los directores "coincidieron en que hay que instalar primero la idea de los problemas del campo, una vez más, en la sociedad para que acompañe una eventual protesta".
Más allá de esta definición, en la entidad aclararon que si en la próxima reunión de la Comisión de Enlace, que se hará el 12 de febrero próximo, prevalece la idea de convocar a un nuevo paro o la organización de un nuevo acto, sus representados acompañarán esa medida para privilegiar la unidad del sector.
Cosecha y sequía. En Coninagro creen que en el interior no toda la gente pide protesta y paro. "Primero está la cosecha, el transporte de fardo y agua para los afectados por la sequía por lo que no es momento de cortar rutas, aunque se asistirá a las concentraciones y asambleas que se convoquen".
"No es tiempo de parar, primero hay que buscar el consenso total", esa es la propuesta que Carlos Garetto, presidente de Coninagro, llevará a la reunión con sus pares de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Federación Agraria y la Sociedad Rural. En estas tres entidades, donde la presión de las bases parece llevar irremediablemente a una nueva protesta, también hay posiciones conciliadoras. Sin embargo, más que especular con un eventual reinicio del diálogo con el Gobierno, quienes se oponen a un nuevo paro creen conveniente concentrar los esfuerzos en las elecciones de octubre para que el kirchnerismo pierda sus mayorías en el Congreso.
El agro, que rechazó por insuficientes los recientes anuncios de la presidenta Cristina Kirchner para el sector, entre ellos la declaración de emergencia agropecuaria, reclama la baja de las retenciones, la apertura de las exportaciones de granos y carne y asistencia para los productores afectados por la sequía.
Carbap, por el paro. El primer sector del agro en oficializar su intención de ir a un nuevo paro fue la poderosa Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), que impulsa un cese de comercialización de granos para los días 10 y 20 de febrero y 4 y 5 de marzo, y un gran acto en la ciudad de Córdoba para el 14 de marzo. Esa propuesta será analizada el 12 de este mes por CRA, entidad nacional que agrupa a Carbap y a otras 12 confederaciones rurales regionales. Mañana y pasado mañana, la Federación Agraria resolverá la posición que llevará a la Comisión de Enlace y que se espera sea muy dura. El 11 de febrero, será el turno de la Sociedad Rural.
Binner y Schiaretti . También se mostraron en contra de una nueva medida de fuerza del campo los gobernadores de Santa Fe, Hermes Binner, y de Córdoba, Juan Schiaretti, que viajaron a México para promocionar la maquinaria agrícola argentina en ExpoAgro Sinaloa, una feria especializada. Ambos mandatarios apoyaron abiertamente al campo en la puja por las retenciones móviles.
"Queremos que haya diálogo y producción", señaló y a manera de ejemplo ilustró el caso mexicano. "Hablando con funcionarios del gobierno de Sinaloa nos dijeron que aquí la crisis global no tiene impacto porque se están manteniendo las exportaciones, sobre todo de productos hortícolas. Es una enseñanza para nosotros", señaló el mandatario santafecino. El jueves de la semana próxima, Binner será recibido por Cristina Kirchner en la Casa Rosada. En esa oportunidad, el mandatario socialista le pedirá formalmente a la Presidenta que suspenda por 180 días de las retenciones a las exportaciones para los productores afectados por la sequía.
Para Schiaretti, "es imprescindible que se restablezca el diálogo y que tanto el gobierno nacional, como las provincias y los productores acuerden políticas a largo plazo para el sector agropecuario".
La Nación