Corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio, establece la Constitución nacional en el último párrafo del artículo 124. Los estados provinciales petroleros obtienen regalías, los municipios de algunas provincias tienen categoría de hidrocarburíferos y acceden a una cuota de los excedentes que deja el oro negro en la Patagonia argentina
La discusión que por estas horas involucra al sector agropecuario con el gobierno nacional se democratizó. Hoy todos opinan y polemizan sobre la constitucionalidad o no de la medida oficial que disparó un conflicto sin precedentes en esta etapa histórica del país.
¿Las retenciones, como las regalías del petróleo, deben ser administradas por el gobierno nacional o volver sin vueltas a las regiones productoras?
Gabriel Villanova es decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos. Considera "que es muy discutible" si la renta excedente que se genera por el precio internacional de los commodities "puede ser apropiada por el Estado nacional", o si debería "retornar a las provincias vía coparticipación".
Recordando que los recursos naturales son propiedad de las provincias, Villanova sugiere "una analogía", por la cual los productos "que se obtienen de los recursos naturales", esto es la renta extra obtenida de los commodities "pueda ser gravada por los estados provinciales", sin intermediación, se entiende.
"Hay argumentos legales que se oponen a este fundamento, pero sería interesante que las autoridades provinciales se planteen la discusión de este tema" insinúa.
Estudioso de la economía regional, el decano de Agropecuarias apunta sobre el tradicional centralismo nacional: "No es lo mismo que un recurso ingrese a la Nación y que sea el Ejecutivo el que defina cómo se distribuye, que ese recurso vaya a las provincias que lo originen, como las regalías de las provincias con recursos petroleros, y las mismas establezcan las inversiones necesarias para su desarrollo. Es un principio de federalismo, pero reconozcamos que estamos bastante lejos de eso".
Las retenciones y la caja
Al sector agropecuario se le han aplicado retenciones a las exportaciones en distintas etapas. Lo hizo Raúl Alfonsín, las quitó Carlos Menem y las reinstaló, en medio de la emergencia social, Eduardo Duhalde.
"En un país que ha protestado contra los subsidios que otros países otorgan a sus productores, aquí le sacamos una parte importante de sus ganancias. Son incoherencias, por lo que no estoy de acuerdo con las retenciones" explica sin vueltas.
Para Villanova, está claro que las retenciones son "elementos de política económica, herramientas para política interna de precios, que sirven en forma temporal para corregir los valores internos de productos exportables", que por sus precios descolocan el mercado doméstico.
"Por esas condiciones podríamos admitir su aplicación temporal, para evitar distorsiones con productos requeridos por el mercado externo y con incidencia en el consumo interno, que no es el caso de la soja" concede con ironía.
Desvirtuada la medida como un plan contra el monocultivo se anunció previo a cosecha, lo que desvirtúa el argumento- para Villanova "se busca hacer caja".
Por último, el decano de Ciencias Agropecuarias consideró "válido" el aporte para el desarrollo equitativo del país desde el sector agroindustrial, vía retenciones. "Lo creo conveniente, pero no considero que eso deba permanecer en el tiempo" concluyó.
Miguel Ruberto Campo en Acción