El sudeste de Buenos Aires ocupa el segundo lugar como área forestal en la provincia- luego del Delta del Paraná-, y en ella predomina el cultivo de Eucaliptus globulus. Sin embargo, la información disponible en la región sobre implantación y nutrición de las plantaciones es escasa.
En ese marco, los Institutos de Suelos y de Recursos Biológicos del INTA Castelar, con el financiamiento parcial del Proyecto Forestal de Desarrollo de la SAGPyA y la colaboración del INTA Balcarce , realizaron pruebas de fertilización con nitrógeno y fósforo.
En uno de los ensayos se aplicó 0,54 y 109 g/planta de nitrógeno en forma de urea (U), 0,76 y 152 g/planta de fósforo como superfosfato triple de calcio (SFT) y sus respectivas combinaciones, un mes después de la plantación. A los 7 meses se midió la altura de planta y el diámetro a la altura del cuello (DAC). Además se determinó la biomasa en ramas, tallos y hojas de individuos de algunos tratamientos.
Se observó que los árboles que recibieron la dosis de 54 U+152 SFT crecieron un 50% más en DAC y un 36% más en altura que los no fertilizados. Este efecto fue acompañado por un incremento en la biomasa total aérea que, en promedio, fue 6 veces mayor que el testigo. Las concentraciones de nutrientes en hojas aumentaron con las dosis de fertilizantes.
Informes: Ing. Ana M. Lupi, Instituto de Suelos, INTA Castelar, (011) 4621-1448/2096, amlupi@cirn.inta.gov.ar