La polémica se armó por los 45 días de duración de las declaraciones que reemplaza a los extinguidos ROE
El gobierno nacional anuló el martes los registros para exportar granos, pero igual siguieron las críticas de los productores en el caso del trigo. Resulta que si bien se fija en 180 días corridos el plazo de validez de la Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (que vienen a reemplazar los registros de aprobación, bautizados ROE) para que el exportador la oficialice, al hablar del trigo pan y del trigo pan baja proteína, establece 45 días.
"Llama la atención que el trigo tenga un tratamiento distinto, por ejemplo, al maíz, cuando no hay ninguna razón a la vista. Esto te puede sacar de posibles mercados que paguen más para embarques más lejanos", opinó el martes Javier Buján, presidente de la corredora Kimei Cereales. Algunas fuentes creen que podría dificultar el cierre de operaciones a marzo o abril a Brasil, cuando la demanda de ese mercado se intensifica.
Lo cierto que el miércoles, Buján -quien también preside la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires- salió a hacer público su cambio de opinión. Y esto escribió:
"Durante el día de ayer, hice público que me llamaba la atención el tratamiento que recibía el trigo en su art. 6 de la nueva normativa de DJVE, acotando su embarque a 45 días de presentada la declaración. Ese llamado de atención se fundaba en que dicha medida podía perjudicar la oferta de trigo al exterior, para embarque por ejemplo marzo/abril/mayo.
Pero profundizando un poco y hablando con distintos actores, llegó a una primera conclusión que revierte mi pensamiento inicial. ¿porque? Si las DJVE no tuviesen ninguna restricción, puede suceder que uno, dos o tres actores se adueñen del mercado, veamos: Argentina tendrá una capacidad exportadora de aproximadamente 5 millones de Tns., es cierto que la oferta total se ubicaría aproximadamente en 13 millones de toneladas (9,5 millones producción y 3,5 millones de carry), 6 millones son utilizadas por la Industria molinera (consumo interno y exportación de harina), quedando 7 millones, es histórico que año tras año entre 1,5 y 2 millones pasen de una campaña a la otra.
De ahí la cifra de 5 millones de tns. Sin restricción alguna en las DJVE, podría suceder que un solo actor presentara una declaración de 3 millones de Tns. y un segundo lo hiciera por 1,0 millón de Tns, quedando para el resto de los actores solo 1 millón de toneladas. Una vez cubierto ese millón, el mercado quedaría en manos de 2 exportadores, que por volumen podemos decir en manos de uno solo.
La restricción de embarque a 45 días persigue evitar que esa situación ocurra, ya que tanto por volumen de ventas al exterior como por logística resultaría imposible. Además los 45 días deberían hacer que al abrirse el abanico de exportadores, los diferenciales en la capacidad de pago se vayan achicando a márgenes lógicos históricos".
Fuente: Punto Biz