Además de todos los problemas derivados de las retenciones, la intervención oficial en los mercados y la escasez de humedad, los agricultores enfrentarán otro problema en 2009: la posibilidad de que los precios de la soja sigan bajando con el correr de los días.
Para considerar el tema, Enrique Erize, de la consultora Nóvitas SA, recuerda que los productores enfrentaron precios favorables en el primer semestre del año, por la combinación de bajos rindes en la Argentina y el reingreso de los fondos al mercado de Chicago. Luego el Departamento de Agricultura de EE.UU. anunció un aumento de 1,2 millón de hectáreas en el área sembrada con maíz, sin perjuicio para la superficie destinada a soja. Simultáneamente, el organismo que controla a los fondos de inversión comunicó su intención de poner la lupa sobre ellos. Súmese a eso una evolución muy positiva del clima y se tendrán las razones para justificar la caída de precios durante julio, con perspectivas de un panorama complicado para los próximos meses.
"Si el periodo crítico del cultivo durante agosto transcurre con normalidad climática podrían producirse bajas adicionales en el mercado", adelanta Erize.
¿Qué factores podrían atenuar este potencial comportamiento bajista? En primer lugar, la evolución del clima en los próximos días, en particular si se consolida en forma rápida El Niño, que habitualmente genera altas temperaturas que reducen las cosechas en EE.UU. En segundo lugar, influirá la conducta comercial de China.
"Ante una eventual baja de precios por una buena cosecha en EE.UU. y en la Argentina que lleve los valores de Chicago a US$ 300 (equivalentes a cerca de US$ 180 en el nivel local), el país asiático puede decidir conformar stocks de seguridad con volúmenes importantes. Ese comportamiento evitaría desplomes adicionales", apunta Erize. Además, con precios tan bajos, Brasil enfrentará problemas para producir en el Mato Grosso y eso limitaría lo oferta mundial. Otro factor por considerar podría ser una baja en los derechos de exportación en la Argentina.
En función de lo expuesto, el consultor recomienda cubrir por lo menos los costos de producción con los precios de la posición mayo del Mercado a Término, en torno a los US$ 220. Esta estrategia, que puede extenderse al 30% de la producción esperada en condiciones de mayor riesgo (campo alquilado, insumos financiados, etcétera), sería mejor que tomar un put, por el cual no se pueden obtener más de 200 dólares.