Sobre esos ejes transitó ayer en Rosario el IV Foro del Plan Estratégico para la industria argentina organizado por el Ministerio de Industria de la Nación, que focalizó sobre las estrategias de desarrollo y los cuellos de botella del sector, que a pesar de haber crecido un 169 por ciento desde 2003 hasta la fecha arrastra un déficit de la balanza comercial que el año pasado llegó a los 450 millones de dólares.
La apuesta lanzada desde el gobierno para los próximos diez años consiste en duplicar la producción de fierros agropecuarios para equilibrar la balanza y copar otros mercados, un objetivo que los privados comparten aunque con cautela, ya que -explicaron- las proyecciones dependen de variables cambiantes como los precios de los commodities y, fronteras adentro, la inflación, la puja salarial y la tasa de cambio.
Tanto el contexto nacional como el internacional permiten trazar excelentes perspectivas para el sector de la maquinaria agrícola. Desde la cartera de Industria estiman que, en los próxima década, la cosecha de granos y cereales pasará de 100 a 150 millones de toneladas, lo que ubica a los fabricantes de agromáquinas en un lugar privilegiado.
Por eso, y supercosecha mediante, las ventas de los primeros tres meses de este año superaron 6 por ciento en volumen y 30 por ciento en facturación a las de igual período del año pasado, cuando los números marcaron ventas totales por 1.380 millones de dólares (un 30 por ciento más que en 2009), con 820 millones de fabricación nacional y unos 560 millones de las importadas.
Según los datos del Indec, se comercializaron entre enero y marzo de 2011 4.329 agromáquinas contabilizando sembradoras, cosechadoras, tractores e implementos; mientras que en el mismo lapso de 2010 la cifra había sido de 4.063 unidades.
"Las perspectivas a futuro son muy buenas porque las plantas están trabajando a pleno y no aparecen nubes a corto plazo", evaluó Manuel Dorrego, director ejecutivo de la Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma).
Según Javier Rando, subsecretario de Industria, durante los últimos 8 años el sector generó 4.000 puestos de trabajo nuevos, una expansión que puede aumentar. En ese marco, trazó las previsiones que manejan desde el ministerio: "Para el año 2020 esperamos que el mercado de la maquinaria agrícola mueva 2.100 millones de dólares, con una demanda que llegaría a las 7.500 sembradoras anuales". Esta tendencia, si no se corrige la brecha actual, significaría importaciones por 1.100 millones de dólares. Desde el gobierno insisten con la necesidad de achicar las importaciones,.
La primera etapa para paliar el déficit en materia de maquinaria agrícola tiene que ver con las inversiones. En total, ya se han anunciado planes para sustitución de importaciones por unos 200 millones de dólares, encabezada por la que hizo la multinacional Fiat y la local Pauny.
El funcionario explicó que aspiran a una participación mucho mayor de los fabricantes de autopropulsados en el mercado interno; a un salto exportador por parte de los fabricantes de sembradoras y pulverizadoras; y a una combinación de ambas estrategias para el segmento de los implementos.
Fuente: La Capital