Elecciones 2007

Previsibilidad y políticas de largo plazo

Actualidad
Reglas claras, políticas y previsibilidad. Fue la coincidencia de las entidades, a la hora de hacer la lista de cual sería el rumbo ideal para el sector agropecuario al marcar la responsabilidad que tendrán los que asuman el poder al final del 2007.

Al definir cuáles serían los puntos esenciales de un plan para el campo del futuro nuevo gobierno, las entidades coincidieron en la necesidad del sector de tener un "panorama a futuro" y "reglas claras"

A menos de un año de las elecciones, la batalla electoral por el poder también se pelea en el campo. Y desde el sector ya se habla de cuales serían las medidas por tener en cuenta por parte del próximo gobierno. "Implementar políticas estables para acelerar el aumento de la producción", dijo Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). "Reglas claras y permanentes, para dar previsibilidad, y generar un clima para alentar inversión y empleo", dijo Marcelo Fielder, secretario de la Comisión de Acción Política de la Sociedad Rural Argentina. "Un panorama a largo plazo. No actuar más sobre la permanente lógica del cortoplacismo", fustigó Eduardo Buzzi, presidente de Federación Agraria Argentina (FAA).

Por su lado, Horacio Delguy, presidente del Frente Agropecuario Nacional (FAN), fue más allá: consideró necesaria la conformación de una mesa de política agropecuaria, "sin exclusiones, y con agenda abierta para diseñar al más alto nivel una matriz productiva y un proyecto de desarrollo".

El segundo punto señalado como prioritario a la hora de diseñar un plan para el campo tiene que ver con la cuestión impositiva. "Se debe disminuir la presión tributaria sobre el sector y luchar contra la marginalidad, que incluye la evasión fiscal, previsional y sanitaria", señaló Marcelo Fielder. "Basta de impuestos distorsivos, como el impuesto al cheque o las retenciones, y se debe modificar la escala de Ganancias. La presión ahoga a las medianas y pequeñas explotaciones, de 3000 hectáreas para abajo, porque 3000 hectáreas no es un terrateniente, es un propietario mediano", señaló Eduardo Buzzi.

Otro ítem que tienen en mente los dirigentes rurales es cómo el agro puede contribuir al desarrollo del país. Un tema sobre el que CRA machacó este año, e hizo tema de su congreso nacional. "Idealmente, el gobierno debería procurar el desarrollo equilibrado, en todo el territorio nacional, a partir de la producción y la agroindustria ", dijo Llambías. "También debe impulsar proyectos que generen desarrollo local, dotar a las provincias de los fondos que le corresponden con una adecuada ley de coparticipación y construir infraestructura", agregó.

Algo en lo que coincidió con Buzzi, que destacó la necesidad de promover el crecimiento, con equidad, de la producción. "Hace falta una política de distribución territorial y poblacional. Con obras, planes de desarrollo para productores haciendo pie en las economía regionales y medidas que tiendan al arraigo de la población del interior e impidan la migración a las ciudades".

"Esto debe acompañarse de una política que frene la concentración y regule la extranjerización de tierras, para no terminar en un modelo que busca producción sin productores. El sujeto agrario debe ser el objeto de la política, no la producción y el superávit que genera, que es lo que le importa hoy a Kirchner", agregó Buzzi. El tema de la tierra, y la regulación de su uso y el uso de otros recursos es un planteo habitual de la FAA y del FAN. "Por eso es vital desplegar acciones y políticas activas en defensa y preservación de nuestros recursos, como agua, suelo y subsuelo", dijo Horacio Delguy.

Otro tema muy presente en los dichos de los dirigentes es el difícil equilibrio entre la demanda interna y la externa, un desafío que los hombres de campo creen difícil, pero no imposible. "Es vital compatibilizar los mercados interno y externo, resguardando las condiciones de la competencia y la transparencia comercial", dijo Fielder. En la misma sintonía, Llambías dijo que es prioritario analizar los mercados desde la demanda, procurando atender a sus reclamos y definir un perfil productivo de país, estableciendo pautas de consumo interno e implementando una política para ganar mercados, en equilibrio. "En el campo estamos en contra de la inflación, pero no como la enfrenta el Gobierno. Las políticas improvisadas para poner techo a los precios no llegan a los consumidores y perjudican al pequeño productor. Supuestamente el Gobierno cuida a los consumidores, pero lo que hace es favorecer a los sectores concentrados, como exportadores de carne y cereales", dijo Buzzi.

El deseo que todos pedirán mañana 31, a la hora de brindar, es el mismo: el restablecimiento del diálogo con el Gobierno. "Hay que evitar la confrontación entre el sector público y el agro, porque esto sólo beneficia a quienes pretenden reeditar un pasado de tragedia o a empresas cartelizadas", reflexionó Delguy.

Más o menos lo mismo que dijeron CRA, SRA, Federación Agraria y Coninagro en un comunicado emitido el pasado jueves: "Quienes vivimos en el campo apostamos al futuro del interior. El 2007 no deberá ser un escenario de conflictos, sino el marco para un encuentro sincero entre las autoridades y productores para construir un horizonte, un modelo que permita crecimiento con equidad, brinde confianza y mejor competitividad".

LA NACION

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