En Entre Ríos, las empresas aceiteras son sólo dos, aunque constituyen emblemas urbanos: tanto Aceitera del Litoral en Bajada Grande, como la Compañía Argentina de Aceites de Lucas González.
Desde hace un tiempo, unidas con otras pymes del país conformaron una cámara, preocupados por la realidad del sector, concentrada en una decena de empresas nacionales y multinacionales.
El viernes, en Paraná, empresarios aceiteros de Córdoba, San Luis, La Pampa, Buenos Aires, Santa Fe y de Entre Ríos realizaron su reunión mensual. La Cámara Nacional de Pymes Aceiteras justamente, es presidido por el titular de Compañía Argentina de Aceites de Lucas González, Fabio Estévez, y su vicepresidente es Santiago Cervino.
La provincia está junto con Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, entre las de mayor producción del sector.
“Hace mucho tiempo que la cámara está preocupada porque no puede participar de las reuniones paritarias, con los sindicatos. Los salarios se definen con las grandes aceiteras. Entonces estamos trabajando con el Ministerio de Trabajo para poder iniciar una paritaria diferente a la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara)”, entidad que agrupa a las grandes firmas, planteó Cervino.
El titular de la firma que explota hace aproximadamente un año y medio la histórica planta aceitera de Bajada Grande destacó que “para las empresas grandes, el rubro sueldo es el 7% del costo, pero para nosotros es el 60%”.
“Hay una diferencia de escala, tecnología y de espalda financiera, para operar”, acotó.
En ese sentido, citó que en Aceitera del Litoral molemos 400 toneladas diarias con 50 empleados, mientras Dreyfus (en Rosario) muele 20.000 toneladas diarias con 70 empleados.
En relación al haber mínimo del sector, se ubica en aproximadamente 5.000 pesos. “Es un convenio salarial bueno, pero si sigue aumentando a las pymes se les hace difícil. Queremos en la próxima paritaria sentarnos al menos en la mesa de negociación para poder opinar, porque se toman decisiones que nos atañen”, planteó.
En cuanto a la molienda de granos, las pymes representan un 15% del total en el país; pero en cuanto a la mano de obra, ocupan el 60% de los puestos de trabajo del sector, con unos 6.000 trabajadores. Es decir, hay más empleados aceiteros en pymes, que en las grandes firmas.
En ese sentido, aportó que localmente, algunas de ellas representan el 80% de la oferta laboral en un pueblo. Al respecto citó el caso de la planta de Lucas González, única fuente de trabajo significativa en la localidad.
Evolución
En cuanto a la marcha del sector, enumeró que dos aceiteras pymes (en Santa Fe y otra en Córdoba) cerraron en los últimos cuatro meses. “Hay una situación preocupante; nosotros queremos subsistir y crecer. No es conveniente que desaparezcan las pymes, por la cantidad de manos de obra que se ocupan”, dijo Cervoni.
Datos
Entre las plantas de Bajada Grande y de Lucas González, suman más de un centenar de trabajadores.
La planta Green Lake de Lucas González, fundada por la familia Goldaracena a mediados del siglo pasado, dejó de operar en agosto de 2009. Poco después, reabrió como Compañía Argentina de Aceites y ocupa cerca de 40 personas.
En tanto, el histórico establecimiento de Bajada Grande surgió a mediados de siglo pasado, bajo la denominación denominó Aceitera y Oleaginosas de Galizzi. Tuvo luego varios cambios hasta su última transferencia, hace poco más de un año y medio.
Entre Ríos es junto con Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, una de las provincias con mayor molienda y producción.
Reunión de empresarios con las autoridades municipales
Los representantes de la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas de Industrias Aceiteras se reunieron con autoridades municipales encabezadas por el intendente José Carlos Halle.
En ese marco se amplió que la mayoría de las pequeñas y medianas empresas que están en la industria aceitera, están teniendo problemas en la rentabilidad, producto de la inflación que han tenido en sus costos de producción, fundamentalmente porque producen aceites de girasol, lino y soja, que se maneja con precios internacionales.
Además, el aumento de los costos internos de mano de obra, energía y de todos los insumos que necesitan en el proceso productivo, han hecho que su rentabilidad se haya disminuido. Ello pone en riesgo las fuentes de trabajo, insistieron los empresarios durante la reunión.
Solicitud
Por otra parte, le manifestaron su interés al intendente Halle y al Concejo Deliberante para que los acompañen en la presentación ante el Ministerio de Trabajo para que puedan participar cuando se conforman las paritarias en la discusión salarial.
Además del jefe comunal, participaron del encuentro el ingeniero Daniel Welschen, el secretario Legal y Administrativo Alejandro Cánepa, el secretario de Hacienda Eduardo Macri y miembros de las empresas distribuidas en la Pampa, Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y San Luis.
Fuente: Diario UNO