¿Por qué se enojó Pompar?

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La inauguración de la 82ª Exposición Rural de Federal tuvo como protagonista al presidente de la Sociedad Rural local, Matías Pompar, quien en un discurso cargado de emoción y firmeza puso en palabras las preocupaciones más profundas de los productores.

El campo que no se detiene

Pompar abrió su mensaje reconociendo la fuerza de las familias rurales que, pese al frío, la lluvia o la sequía, siguen poblando el campo y sosteniendo la producción. “El campo sigue andando independientemente del clima”, expresó, destacando el compromiso de quienes trabajan día a día.

Reclamos por infraestructura

El presidente fue contundente al señalar el deterioro de los caminos rurales y la falta de respuestas concretas: “Los caminos siguen en mal estado. Vialidad atraviesa una situación deplorable que todos conocemos” y agregó, “no queremos más cuentos, no queremos más excusas. Queremos y necesitamos soluciones.”

El pedido central fue claro: que el 100% del impuesto inmobiliario rural se refleje en mejoras reales de la infraestructura, condición indispensable para sacar la producción y sostener la vida en el campo.

La amenaza sanitaria

Otro eje del discurso fue la preocupación por la garrapata, un problema creciente que encarece la producción y complica la sanidad animal. Pompar describió las dificultades para conseguir productos eficaces y el impacto que esto tiene en la ganadería, orgullo de la región.

“Cada vez estamos más complicados con el tema de la garrapata. Los productores seguimos con problemas y necesitamos respuestas”, reflexionó el dirigente agropecuario.

Más allá de los reclamos, el presidente puso un tono personal al agradecer a su familia y reconocer el sacrificio cotidiano de los productores: “Somos los que quedamos, los que damos trabajo, los que apostamos a la producción.”

“El país se hace trabajando… y el mejor dólar que pueden comprar es la vaca.” Con estas palabras, Pompar recordó que detrás de cada reclamo hay familias que sostienen la vida rural, que invierten, que educan a sus hijos en valores de esfuerzo y solidaridad, y que esperan un futuro más justo.

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