La parálisis que hoy padece buena parte de la actividad agropecuaria en la región, a raíz de las adversidades climáticas, impactó de lleno en el mercado de seguros, con un descenso en la cantidad de primas contratadas que llegó hasta el 60% en el caso de la cosecha gruesa, coincidieron ayer directivos de distintas aseguradoras consultados por "La Nueva Provincia".
El hecho no es privilegio de nuestra zona. Datos pertenecientes a La Segunda --una de las firmas líderes en el segmento de riesgo agropecuario-- indican una retracción del 40% a nivel nacional durante 2008 en la cobertura general de seguros para el agro, mientras otras compañías reconocen reversiones de hasta el 50%.
"En el sudoeste donde existe mayor presencia de cultivos como girasol y soja, y donde se perdió mucho por la falta de lluvias, la caída en el primaje ronda el 60%, aunque en el caso de la cosecha fina, la retracción es sensiblemente menor y llega al 10%", explicó ayer el gerente de la sucursal bahiense de La Segunda, Rodolfo Espeluse.
Para el directivo de Mercantil Andina, Juan Duhalde, las malas perspectivas de los rindes zonales son la principal razón de la caída en los primajes.
"En los años que se presumen como buenos, el productor apuesta más a una cobertura de su producción, por eso es lógico que pase lo contrario en épocas como esta", fundamentó Duhalde.
Aún sin datos definitivos, el último informe de la Bolsa de Cereales porteña destaca como "nada alentadores" a los rindes de la presente campaña del girasol en el sudoeste bonaerense. Todo un indicio del presente que envuelve a un cultivo cuyos rendimientos cedieron un 10% promedio frente a la campaña 2007/2008, con precios que se desplomaron de manera importante en tan sólo 12 meses.
Franco Cassano, responsable en Sancor Seguros del área de riesgo agropecuario, confirmó ayer una caída de alrededor del 60% en las primas de la cosecha gruesa y las asignó a dos factores principales: la sequía y el conflicto que mantiene en vilo al sector.
"En cosecha fina mantuvimos relativamente los objetivos, pero en la gruesa la caída de las primas osciló entre el 50% y 60%", mencionó la fuente.
Indicó que octubre, mes elegido por los productores para decidir la cobertura de riesgos, coincidió con las primeras lluvias después de 6 meses de sequía, y favoreció el crecimiento de las pólizas, aunque nuevamente la sequía posterior hizo retroceder los niveles de cobertura de la gruesa hasta un 60%.
"Al ver el panorama negativo de los precios muchos clientes también decidieron postergar decisiones sobre seguros", relató Cassano.
Agregó que en el sudoeste la cultura del seguro agropecuario sigue sin arraigarse y es vista como un gasto en lugar de un insumo, lo que hace más difícil incrementar las carteras.
"Aún contra todos estos factores, en los últimos cinco años la superficie asegurada prácticamente se quintuplicó --durante 2008 Sancor aseguró en el sudoeste unas 80 mil hectáreas--, y la compañía vuelve a apostar al crecimiento ampliando los alcances de las coberturas", aclaró.
Agregó que una alternativa que está siendo analizada es la extensión de las coberturas a cultivos no tradicionales como, por ejemplo, cártamo, cebolla, colza, olivo, y frutas secas, lo que para la compañía representaría una diversificación del riesgo ante eventuales contingencias.
Desde Federación Patronal, su gerente, Eduardo Bazán, confirmó también una menor contratación de seguros para proteger la zafra del girasol.
"Si bien no somos una firma líder en el segmento de riesgo agropecuario, el primaje viene cayendo en forma significativa en los últimos tres años", admitió el directivo.
Tras otros mercados. Ante un escenario que se presenta cuando menos complejo, algunas compañías ya advierten que se volcarán hacia otras ramas del seguro, como el patrimonial, con el único objeto de compensar la caída de las ventas.
"La torta se achicó y eso genera una mayor competencia en seguros para autos, viviendas, etc; además de dar lugar a nuevos desafíos que incluyen seguir muy de cerca los costos para poder permanecer en los primeros lugares", confió Bazán.
Un aspecto que aún no ha modificado la crisis, según las fuentes consultadas, es el nivel de morosidad.
"Cuando hay fenómenos climáticos de este tipo, es común que aparezcan demoras en los pagos del seguro, pero nada importante si se consideran las fuertes caídas en la producción de granos que dejó la sequía", justificó Espeluse.
Radiografía
* Datos de la Superintendencia de Seguros de La Nación (SSN) destacan que en febrero de 2009 la producción general de seguros creció apenas 8,2% en un año, muy por debajo del 20% que exhibió en el mismo lapso del año anterior.
* La caída en la contratación se seguros contra granizo habría caído un 60% en la zona para el caso de la cosecha gruesa, cuando ya finalizó la campaña 2008/2009.
* El desplome en la inversión de tecnología para el agro también se vislumbra en la cantidad de pólizas pactadas para maquinarias, que cedieron 40% en un año, de acuerdo con datos de la SSN